Ecuador podría registrar pérdidas de más de 10 millones de dólares mensuales en la exportación de aceite de palma a Colombia, en caso de perder el mercado colombiano a causa de la escalada arancelaria entre ambos países, advirtió este lunes a la Agencia Sputnik el director ejecutivo de la Asociación de Cultivadores de Palma Aceitera (Ancupa), Wilfredo Acosta.
«Mensualmente se exportan (desde Ecuador) entre 7.000 a 12.000 toneladas de aceite a Colombia. Si no se encuentra otro destino (a este producto), se dejarían de obtener divisas por un valor cercano a 10 millones 300.000 dólares», indicó el líder gremial.
La escalada de tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador comenzó el 21 de enero, cuando el Gobierno ecuatoriano impuso un arancel del 30 por ciento a los productos colombianos debido a una supuesta falta de cooperación de Bogotá en el combate al narcotráfico y a la criminalidad transnacional.
Colombia respondió con medidas recíprocas y además suspendió las ventas de electricidad a Ecuador, que depende en parte de ese suministro.
El cálculo de las eventuales afectaciones al sector palmicultor ecuatoriano considera el precio actual de la tonelada de aceite, de 1.030 dólares, que podría elevarse a 1.330 una vez que Colombia active su impuesto del 30 por ciento a las importaciones ecuatorianas, en respuesta a la llamada «tasa de seguridad» impuesta por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa.
El pasado viernes, Quito acogió una reunión binacional de alto nivel, encabezada por las cancilleres de ambos países, Rosa Villavicencio (Colombia) y Gabriela Sommerfeld (Ecuador), pero no hubo mayores avances.
Tras la reunión, Colombia anunció su decisión de continuar con las medidas en reciprocidad contra Ecuador y radicar una denuncia ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
SIN CONSULTA
Acosa señaló a la Agencia Sputnik que la decisión del Gobierno de Noboa no fue consultada con el gremio palmicultor, cuyo principal mercado de exportación es precisamente Colombia.
«El Gobierno central y el Ministerio de Agricultura no han llamado a los gremios a consultarles sobre la decisión tomada arbitrariamente por el presidente, conociendo que el aceite de palma es el primer producto de exportación hacia Colombia», indicó el dirigente gremial.
Explicó asimismo que para producir una tonelada de aceite se requieren 5 toneladas de la materia prima, cuyo valor actual fluctúa entre 190 y 205 dólares, y ya ha comenzado a oscilar en la última semana.
Acosta precisó que en 2025 se enviaron al país vecino 100.475 toneladas de aceites y grasas (aceite crudo de palma y derivados), equivalentes a 102 millones de dólares.
Según el dirigente, si no se logra continuar con estos volúmenes de comercialización, podrá haber repercusiones negativas para Ecuador.
«Porque si el aceite se queda en el país también afecta el precio interno que se paga a los agricultores. Ya esta semana bajó y seguirá bajando aún más», adelantó.
A esto se suma, agregó, que los pequeños y medianos productores ya están recibiendo un 10 por ciento menos del precio de la tonelada de fruta.
«Las principales afectaciones serían: aumento del stock, reducción del precio interno de la fruta y reducción de la cantidad de fruta comprada a los pequeños productores», mencionó Acosta.
PREOCUPACIÓN
El dirigente señaló que la situación preocupa a los empresarios agremiados, ya que a Colombia le sirve más importar el producto de otros países que pagar el arancel de 30 por ciento impuesto por Ecuador.
Colombia podría llevar el aceite de palma «desde Perú o Centroamérica (Guatemala, Costa Rica, Nicaragua) o traerlo de Malasia o Indonesia, que es el mayor productor del mundo», anotó.
Sobre las reuniones mantenidas entre autoridades ecuatorianas y colombianas el 6 de febrero pasado, en Quito, Acosta expresó que su aspiración es que los aranceles se eliminen a la mayor brevedad posible.
«Esperamos que el mercado vuelva a la normalidad y se supriman de un lado y del otro», apuntó.
Según el directivo, en Ecuador actualmente hay sembradas alrededor de 217.000 hectáreas de palma, que generan 112.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
