Expertos advierten que el ART impone decenas de obligaciones a Ecuador a cambio de beneficios comerciales limitados
El Acuerdo Comercial Recíproco (ART) firmado entre Ecuador y Estados Unidos el 13 de marzo de 2026 ha abierto un intenso debate político y económico en el país, especialmente por las advertencias de expertos que consideran que se trata de un instrumento comercial asimétrico.
Mientras el Gobierno y varios gremios empresariales destacan el potencial del acuerdo para ampliar el comercio y atraer inversiones, especialistas en relaciones internacionales y dirigentes políticos han cuestionado el alcance del documento y sus implicaciones para la política económica del Ecuador.
Un acuerdo considerado “asimétrico”
Uno de los principales cuestionamientos proviene del exvicecanciller Fernando Yépez, quien sostiene que el Acuerdo Comercial Recíproco (ART) establece una relación desigual entre ambos países.
Según Yépez, Ecuador asumiría 112 obligaciones en diversas materias, entre ellas normas regulatorias, compromisos comerciales y disposiciones vinculadas a inversión, a cambio de beneficios comerciales limitados.
El especialista señala que uno de los principales incentivos para Ecuador sería la eliminación de ciertas sobretasas arancelarias impuestas anteriormente por Estados Unidos, lo que —según su análisis— no compensa el número de compromisos asumidos por el país.
“El acuerdo requiere debate, control constitucional y aprobación legislativa”, advirtió.
Qué establece el acuerdo ART
El acuerdo firmado entre Ecuador y Estados Unidos busca fortalecer la relación económica bilateral y facilitar el comercio entre ambos países.
Entre los principales elementos del documento se encuentran:
- Eliminación de determinadas sobretasas arancelarias aplicadas por Estados Unidos.
- Establecimiento de reglas para inversiones y comercio bilateral.
- Compromisos regulatorios en diferentes áreas vinculadas al comercio.
- Mecanismos orientados a fortalecer la seguridad jurídica para inversionistas.
El Gobierno ecuatoriano sostiene que estas disposiciones permitirán atraer inversión extranjera, ampliar las exportaciones y generar empleo.
Apoyo del sector empresarial
Varios gremios del sector productivo han expresado su respaldo al acuerdo comercial.
El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) señaló que el ART representa un paso importante para fortalecer la apertura comercial del país.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPOR) destacó que el acuerdo refuerza la relación con Estados Unidos, principal mercado para las exportaciones ecuatorianas.
En la misma línea, la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE) indicó que el acceso a mercados y reglas comerciales claras pueden impulsar la inversión, el empleo y el crecimiento de las exportaciones.
Preocupaciones por el impacto en sectores productivos
Otros actores políticos y especialistas han advertido posibles impactos en sectores sensibles de la economía.
Dirigentes de la oposición han señalado que el acuerdo podría abrir el mercado ecuatoriano a productos agrícolas subsidiados provenientes de Estados Unidos, lo que afectaría a productores locales.
También han planteado preocupaciones sobre disposiciones relacionadas con movimientos de capital e inversión extranjera, que —según sus críticas— podrían reducir la capacidad del Estado para regular determinadas actividades económicas.
El acuerdo aún debe ser ratificado
El Acuerdo Comercial Recíproco (ART) entrará en vigor una vez que se completen los procesos internos de ratificación en ambos países.
De acuerdo con el Ministerio de Producción, el proceso podría concluir en agosto de 2026.
Mientras tanto, el documento continuará siendo objeto de análisis y debate en Ecuador, en un contexto en el que el país busca fortalecer su inserción en el comercio internacional sin afectar su estructura productiva. FIN
