Los escándalos de corrupción, la pérdida de apoyo del Gobierno de Milei y las inminentes elecciones en la decisiva provincia de Buenos Aires, volcaron esta semana la atención de la prensa en alemán hacia el país sudamericano.
Bajo el título «Castillos de arena”, el semanario alemán Der Spiegel afirma el viernes, 5 de setiembre de 2025: «El balance de Javier Milei parece impresionante. Pero el auge de Argentina es una ilusión”.

A casi dos años de iniciado su Gobierno, graves denuncias de corrupción han puesto a la defensiva a la administración Milei.Imagen: Stephane Lemouton/IMAGO/Bestimage
Y luego desarrolla: «A primera vista, los logros de Milei resultan impresionantes: para este año se proyecta un crecimiento económico superior al cinco por ciento y la inflación ha bajado. Sin embargo, las cifras pierden brillo al considerar que la economía se contrajo un 3,8 por ciento el año pasado. La balanza de pagos es negativa, las reservas de divisas se mantienen en un nivel bajo y la deuda se dispara.
Milei contiene la inflación con controles cambiarios. A mediano plazo, este modelo conduce a una sobrevaloración de la moneda. Hoy Argentina es el país más caro de la región. Crece la presión por una devaluación y, con ella, el riesgo de un círculo vicioso de inflación y devaluación. (…)
Para escapar a la trampa cambiaria, Milei tendría que devaluar fuertemente el peso. Pero eso dispararía la inflación y llevaría de nuevo al país a la recesión. Perdería el apoyo de sus seguidores, a quienes prometió un crecimiento sostenido. De cara a las elecciones legislativas de octubre, intenta evitar la devaluación: no cuenta con mayoría parlamentaria.
Su bloque se ha fracturado recientemente. En una carta abierta, una de las disidentes (de su equipo) denunció corrupción en el Gobierno, incluso que su hermana Karina habría recibido sobornos. Los acusados rechazan todos los señalamientos, pero la imagen pública de Milei ha quedado dañada. Su hermana gestiona la maquinaria gubernamental. Su victoria electoral de hace dos años se debió también a sus ataques contra la ‘casta’, como llamaba de forma despectiva a la clase política. Ahora él mismo forma parte de esa casta».
