El uso de teléfonos móviles en las aulas está siendo restringido a escala global. Un reciente informe de la UNESCO revela que 114 sistemas educativos —el 58% del total— ya han implementado medidas nacionales para limitar o prohibir el uso de celulares en escuelas, frente al 24% registrado en 2023. La tendencia marca un giro en las políticas educativas, enfocadas en reducir distracciones sin descuidar el desarrollo de competencias digitales.
Crece la restricción del uso de celulares en las aulas
El informe de la UNESCO evidencia un cambio acelerado en la forma en que los sistemas educativos abordan la tecnología en el entorno escolar. En apenas dos años, el número de países que han regulado el uso de teléfonos móviles en las aulas se ha más que duplicado.
Las medidas incluyen desde restricciones parciales hasta prohibiciones totales durante la jornada escolar, especialmente en niveles de educación básica y media.

El objetivo: reducir distracciones y mejorar el aprendizaje
Diversos estudios citados por la UNESCO coinciden en que el uso no controlado de dispositivos móviles puede afectar la concentración, el rendimiento académico y la interacción social entre estudiantes.
Las notificaciones constantes, el acceso a redes sociales y el consumo de contenidos digitales durante las clases se han convertido en uno de los principales desafíos para los docentes a nivel global.
El reto: equilibrar tecnología y educación
Pese a las restricciones, la UNESCO advierte que el objetivo no es eliminar la tecnología del entorno educativo, sino regular su uso de forma estratégica.
El organismo internacional insiste en la necesidad de desarrollar competencias digitales en los estudiantes, pero bajo un enfoque que priorice el aprendizaje, la inclusión y el bienestar.
Un enfoque centrado en las personas y los derechos
La UNESCO reiteró su llamado a los gobiernos a implementar políticas que garanticen un uso de la tecnología digital “centrado en las personas y basado en los derechos”.
Esto implica no solo limitar el uso indebido de dispositivos, sino también asegurar el acceso equitativo a herramientas digitales de calidad y promover habilidades críticas para el mundo actual.
CONTEXTO
El debate sobre el uso de celulares en las escuelas se ha intensificado en los últimos años, en paralelo al crecimiento del acceso a dispositivos móviles entre niños y adolescentes.
Países de Europa, América Latina y Asia han comenzado a adoptar políticas más restrictivas, en respuesta a preocupaciones sobre salud mental, rendimiento académico y convivencia escolar.
Este cambio refleja una transición desde una visión centrada en la digitalización sin límites hacia un modelo más regulado, donde la tecnología es un recurso, no un distractor. Fin
