En ningún sondeo sobre las elecciones presidenciales que se desarrollarán en Perú en 2026 aparece un candidato de izquierda entre las preferencias. Pero según dijo a la Agencia Sputnik el analista político Rodolfo Rojas, esto no significa necesariamente que haya entre los peruanos un rechazo a los izquierdistas o una preferencia especial por los presidenciables de derecha.
“No creo que el interés de la gran mayoría de los votantes esté en oponerse a movimientos marxistas de izquierda, ni tampoco en una inclinación a que gobierne la derecha. El problema está en la delincuencia y en la falta de trabajo. Así que quien convenza a los peruanos de que puede solucionar eso, ese es el candidato que va a tener posibilidades de ganar; no importa de qué espectro político venga», afirmó Rojas, que es socio de la firma Sequoia Political Advisory, dedicada al análisis de riesgos político-económicos.
En un sondeo de intención de voto de cara a los comicios de abril de 2026, realizado por la empresa CPI y difundido el 10 de noviembre, Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima (2023-2025) (Renovación Popular, derecha), lideraba las preferencias con un 12,7 por ciento de los apoyos.
López Aliaga era secundado entonces por Mariano Vizcarra -hermano del expresidente Martín Vizcarra (2018-2020)-, del partido Perú Primero (centroderecha), con 6,2 por ciento; y Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular (derecha), ocupaba el tercer lugar, con 5,5 por ciento de las preferencias.
Ningún candidato de un partido de izquierda alcanzó una décima de porcentaje en el sondeo.
DEBATE SIN IMPORTANCIA
Pero esta ausencia de candidatos de izquierda, en la visión de Rojas, no responde a ninguna debilidad -o por el contrario, a ninguna demostración de fuerza- de ninguno de los dos polos políticos antagónicos.
«El debate ideológico entre izquierda y derecha debe importarle a un porcentaje mínimo de la población. Te diría que no afecta a casi nadie, y es lógico. Perú es un país no sólo castigado por problemas urgentes como la delincuencia, el auge de economías ilegales como la minería, el narcotráfico, la tala, la falta de trabajo, sino que también es un país donde se está experimentando una destrucción completa de la institucionalidad», expresó el analista.
Aunque aún no se han confirmado todos los candidatos que van a participar en los comicios presidenciales, se prevé que probablemente haya cerca de 30 presidenciables; una cantidad récord en la historia de las elecciones en Perú.
De acuerdo con el analista, la cantidad elevada de candidatos y partidos políticos revela la debilidad de las instituciones peruanas, pues esa abundancia es producto de la negativa del Congreso -y los partidos que los conforman- de aplicar la reforma política propuesta en 2020 para evitar anomalías peligrosas en el funcionamiento efectivo de la democracia.
«La política se ha convertido en un negocio: lo puedes ver en esa cantidad de partidos, muchos de ellos financiados por economías ilegales. Eso es parte de lo que provoca la demolición de la institucionalidad en un país. Por eso me parece que hablar de un debilitamiento de la izquierda o una hegemonía de la derecha no se corresponde con la realidad política peruana», opinó Rojas.
IMPREVISTOS
El analista no encuentra irrelevante, por ejemplo, el hecho de que López Aliaga -cuando fue alcalde de Lima- se opuso beligerantemente a las concesiones de servicios públicos a empresas privadas, algo que va en contra de las políticas de libre mercado que distinguen a la derecha.
«López Aliaga es un simple populista, no tiene ideología, y como él hay muchos», afirmó Rojas.
En este sentido, el experto no descarta la aparición imprevista de un candidato -de izquierda o de derecha- que despunte repentinamente y gane las elecciones.
«El candidato que gane podría ser un radical que prometa acabar con los problemas que realmente afectan a la gran mayoría de peruanos. Y esa persona podrá salir de cualquier lado», finalizó.
