Para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 60 años, según la Organización Mundial de la Salud. En Ecuador, donde la esperanza de vida ronda los 77,6 años, el desafío ya no es solo vivir más, sino vivir mejor. Frente a este escenario, Laboratorios Bagó del Ecuador promueve una cultura de prevención y hábitos saludables para enfrentar el avance de enfermedades crónicas.

Más años de vida, pero no necesariamente más salud
La humanidad ha logrado un hito histórico: aumentar la expectativa de vida gracias a mejoras en salud pública, vacunación y desarrollo social. Sin embargo, este avance convive con una realidad compleja.
En la región de las Américas, alrededor del 65 % de las muertes se deben a enfermedades no transmisibles (ENT), de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud.
En Ecuador, las enfermedades cardiovasculares representan aproximadamente el 24 % de las defunciones, según datos del Ministerio de Salud Pública. A esto se suma la creciente prevalencia de diabetes e hipertensión, especialmente en mayores de 65 años.
Envejecimiento saludable: una meta alcanzable
“El envejecimiento no es un proceso uniforme y gran parte del deterioro asociado puede modificarse mediante hábitos y entornos saludables”, explica la Dra. Carla Cevallos, jefe de Seguridad, Salud y Ambiente de Laboratorios Bagó.
La ciencia ha demostrado que la edad biológica —el estado real de nuestras células— puede diferir significativamente de la edad cronológica, lo que abre la puerta a intervenciones preventivas efectivas.
Siete pilares para vivir más y mejor
La evidencia científica respalda varias estrategias clave para promover un envejecimiento saludable:
1. Monitoreo preventivo
Chequeos periódicos para controlar presión arterial, glucosa y colesterol permiten detectar factores de riesgo antes de que evolucionen hacia enfermedades incapacitantes.
2. Movimiento cotidiano
Reducir el sedentarismo con caminatas, uso de escaleras y movilidad articular protege el sistema cardiovascular y preserva la autonomía funcional.
3. Estimulación cognitiva
Aprender nuevas habilidades, leer y mantener interacción social fortalece la reserva cognitiva y retrasa el deterioro mental.
4. Gestión del estrés
El estrés crónico impacta negativamente en el sistema inmunológico y cardiovascular. Técnicas de respiración, pausas activas y equilibrio laboral son herramientas preventivas.
5. Alimentación e hidratación consciente
Priorizar alimentos frescos, fibra y grasas saludables ayuda a controlar peso y glucosa. Mantener hidratación adecuada es fundamental, especialmente en adultos mayores.
6. Redes sociales activas
El aislamiento social aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y mortalidad. Mantener vínculos es un factor protector clave.
7. Adherencia terapéutica
Seguir correctamente los tratamientos médicos evita complicaciones y hospitalizaciones prevenibles.
Un compromiso alineado con la Década del Envejecimiento Saludable
Laboratorios Bagó reafirma su compromiso con la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030), impulsada por la Organización de las Naciones Unidas, promoviendo entornos que favorezcan la autonomía, la adaptación y el bienestar integral.
El envejecimiento no debe entenderse como sinónimo de fragilidad, sino como una etapa de crecimiento y oportunidad. La clave está en la prevención, la información oportuna y la adopción de hábitos sostenibles en el tiempo. Fin
