El pasado 20 de enero de 2025, Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos por segunda vez, prestando juramento como el 47º presidente del país. En su discurso inaugural, proclamó el inicio de una «edad de oro» para la nación, prometiendo que «a partir de hoy, nuestro país florecerá y volverá a ser respetado en todo el mundo». Sin embargo, a casi cuatro meses de su regreso a la Casa Blanca, diversos indicadores sugieren que esta nueva era estadounidense podría no estar materializándose tal como prometió.

La economía estadounidense se contrajo en el primer trimestre de 2025 (enero, febrero y marzo) coincidiendo con la entrada en vigor de la nueva agenda económica del presidente Trump. Según la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés), el Producto Interno Bruto (PIB), que mide el valor total de los bienes y servicios producidos en el país, cayó un 0,1% en términos trimestrales, lo que equivale a una contracción anualizada del 0,3%. Este retroceso marca un giro brusco respecto al crecimiento del 2,4% registrado en el último trimestre de 2024, y representa el peor desempeño económico desde principios de 2022, cuando Estados Unidos aún lidiaba con las secuelas de la pandemia de COVID-19.
La caída del PIB se atribuye principalmente a un aumento del 41% en las importaciones (impulsado por bienes de consumo, principalmente productos farmacéuticos, medicamentos y vitaminas; y por bienes de capital como computadoras y repuestos), así como a una reducción del gasto público. Aunque el aumento de las importaciones puede ser un fenómeno temporal, existe una preocupación más amplia de que se avecina una desaceleración económica más pronunciada. A pesar de ello, el presidente de Estados Unidos no ha dudado en culpar al expresidente Joe Biden por los resultados del primer trimestre.
“Los aranceles pronto empezarán a entrar en vigor, y las empresas están empezando a trasladarse a Estados Unidos en cifras récord. Nuestro país prosperará, pero tenemos que deshacernos del ‘exceso’ de Biden. Esto llevará tiempo, no tiene nada que ver con los aranceles, solo que nos dejó con malas cifras, pero cuando comience el auge, será como ningún otro. ¡¡¡Tengan paciencia!!!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Aumenta el riesgo de recesión en Estados Unidos
A pesar de sus declaraciones, Trump heredó una economía en condiciones sólidas: el desempleo se mantenía bajo, el crecimiento era moderado y la inflación había disminuido considerablemente. Sin embargo, sus políticas, especialmente la imposición de aranceles generalizados, han generado una creciente incertidumbre y una pérdida de confianza tanto en las empresas como en los consumidores. Ante esta situación, JP Morgan Chase, uno de los grandes bancos de Wall Street, ha elevado la probabilidad de que la economía estadounidense, y posiblemente la economía mundial, entre en recesión en 2025 al 60%.
La señal más preocupante de que Estados Unidos podría estar al borde de una recesión es el deterioro de la confianza de los ciudadanos en la economía estadounidense. La encuesta de confianza del consumidor de The Conference Board, una reconocida organización de investigación sin ánimo de lucro, disminuyó por quinto mes consecutivo en abril, cayendo a niveles no vistos desde el inicio de la pandemia de COVID. Además, la encuesta de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan registró, de enero a abril, una abrupta caída del 32%, lo que supone la mayor caída trimestral observada desde la recesión de principios de la década de 1990, causada por la política monetaria restrictiva promulgada por los bancos centrales.
De manera similar, la confianza empresarial en Estados Unidos ha experimentado una caída significativa, atribuida en gran medida a la incertidumbre generada por la imposición de aranceles recíprocos de Trump. Esta incertidumbre ha afectado negativamente las decisiones de inversión y contratación de las empresas, muchas de las cuales han pospuesto o cancelado proyectos debido a la volatilidad del entorno económico. El índice PMI compuesto de producción de Estados Unidos, que evalúa la actividad en los sectores manufacturero y de servicios, cayó de 53,5 en marzo a 51,2 en abril. Este descenso indica una desaceleración del crecimiento económico, situándose en su nivel más bajo en 16 meses desde el pico registrado en marzo.
¿Cuántas recesiones ha vivido Estados Unidos en las últimas dos décadas?
Estados Unidos ha atravesado tres recesiones significativas en las últimas dos décadas, cada una con causas y consecuencias distintas que marcaron profundamente su economía. La primera fue el pinchazo de la burbuja puntocom, que dio inicio a una recesión que se extendió hasta noviembre del mismo año y estuvo marcado por una caída en la inversión empresarial y un aumento del desempleo, con una tasa máxima que se situó en el 5,7%.
La segunda fue la crisis financiera mundial de 2008, que comenzó en diciembre de 2007 y duró 18 meses, provocó una contracción significativa del PIB del 4 % y un desempleo que alcanzó un máximo del 10 %. La tercera fue la recesión causada por la COVID-19 a principios de 2020, que tuvo una duración de tan solo dos meses, pero provocó una drástica caída del PIB del 19,2 % en el segundo trimestre y una tasa de desempleo que se disparó al 14,7 %.
FIN
