El mundo empresarial es muy competitivo, la diferencia entre ser superado o encontrar el éxito no depende solamente del servicio o producto ofrecido, sino de quién lo hace y cómo. Elegir aliados de forma estratégica es fundamental para impulsar un negocio o, en caso contrario, atraer conflictos y el fracaso. Por ello, dejando a un lado el alcance de mercado y las métricas, lo esencial para tener una colaboración efectiva es que los valores de los socios estén alineados con la marca.
Tener un enfoque de este tipo permitirá que, en vez de que cada aliado funcione solamente como un aporte financiero, sea una relación simbiótica que les permite crecer de forma simultánea. A continuación, en esta guía práctica se mencionan algunos criterios a tener en cuenta a la hora de elegir ese socio ideal que comparta la misma ética y visión de la marca.

El papel de los valores sincronizados en un socio
Al momento de forjar alianzas, es sencillo cometer el error de darle prioridad a los beneficios a corto plazo. Pero, un trabajo en equipo necesita una base de valores para construir una marca respetada. De lo contrario, el resultado será como una casa construida sobre arena, parecerá sólida al inicio, pero las tormentas demostrarán que es frágil.
Los valores de los aliados es una imagen moral para la empresa, sirviendo de guía al momento de tomar acciones o decisiones, sobre todo cuando hay crisis.
Cada vez que los aliados y la marca tienen los mismos principios, tales como innovación, transparencia y sostenibilidad, ejecutar una acción es más fácil y las soluciones aparecen como lluvias de ideas.
Un claro ejemplo es el de una marca que presta atención a la producción sostenible y ética. Si se forma una alianza con un proveedor que emplea procesos de producción poco amigables con el medioambiente, la credibilidad y reputación de la marca se puede ir abajo, lo que hará que la cartera de clientes se comprometa. En caso contrario, si un socio apuesta por la sostenibilidad, es posible trabajar en equipo para crear iniciativas que brinden una mejor experiencia a los consumidores.
¿Qué tomar en cuenta a la hora de elegir un aliado comercial?
El proceso de elegir un aliado no solamente se debe fundamentar en su capital para invertir, sino en otros aspectos que también serán clave para mejorar la reputación de la marca. Por lo tanto, se muestran los pasos a seguir para hacer una elección adecuada:
Establecer los valores primero
Antes de encontrar un socio primero hay que comprender los valores de la marca. ¿Cuáles son sus principios? ¿Cuál es el impacto que generará para el mundo? Si no se tiene una respuesta para eso, no será posible elegir un aliado que comparta la misma visión.
Efectuar este ejercicio de autoevaluación necesita que los líderes de la empresa se comuniquen y, si es posible, con todo el equipo de trabajo. Para ello, hay que hacer preguntas como:
- • ¿Qué misión tiene la marca aparte de generar ingresos?
- • ¿Cuál es la ética que guiará la toma de decisiones?
- • ¿Qué hará que los empleados estén orgullosos de ser parte de la empresa?
- • ¿Cuál es el trato que se le dará a los proveedores, empleados y clientes?
Tener una respuesta para cada una de estas interrogantes servirá para crear un documento con los valores de la marca, siendo un filtro a la hora de encontrar aliados.
Hacer una elección no solamente basada en números
Al conocer los valores de la empresa, lo siguiente es aplicarlos a la hora de elegir aliados. No hay que revisar solamente su historial financiero o ventas generadas, hay que más allá, es decir, conocer la cultura de la marca candidata:
- • Investigar su prestigio. Se deben emplear herramientas de análisis para conocer lo que se dice sobre ese posible aliado comercial. Por ejemplo, si han sido víctima de escándalos, sus exempleados se expresan mal en plataformas como Glassdoor, etc., es una forma de saber si realmente valen la pena.
- • Evaluar sus actividades, no solamente lo que dicen. Varias empresas suelen expresar su compromiso con la responsabilidad social corporativa; sin embargo, sus acciones dicen todo lo contrario. Por ello, hay que encontrar evidencia clara de que no son solo palabras, por ejemplo, si tienen políticas de sostenibilidad comprobables, si ayudan a causas sociales, etc. Una organización que dice ser transparente, pero no se encuentra nada de ella en la red, es indicativo de que no es el socio adecuado.
- • Conversar con el equipo. Durante las negociaciones, es clave entrar en contacto con figuras clave. Es decir, no hay que comunicarse solamente con los directores y gerentes, si hay posibilidad, se debe conversar con miembros de marketing u operaciones. Esto servirá para indagar la forma en cómo toman decisiones, si solucionan problemas y cuál es la prioridad en su día a día.
Elegir un grupo de socios no es solamente una decisión estratégica, es una inversión que debe ser a favor de la marca. Por lo tanto, hay que dar prioridad a los valores, la forma en cómo crean una conexión con los demás y, en última instancia, verificar si es rentable. El respeto y la confianza serán la clave para encontrar una ética que permita superar cualquier desafío de mercado, al mismo tiempo que se deja un legado positivo al mundo. Fin
