Quito, 31 may (Sputnik).- El Observatorio Lawfare, integrado por expertos internacionales, expresó su preocupación por el estado de salud del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas (2013-2018), recluido en una cárcel de máxima seguridad en su país, e instó a su traslado urgente a un centro hospitalario.

«Lawfare como tortura. Jorge Glas ha sido violentado reiteradamente en sus derechos fundamentales por parte del Estado ecuatoriano. Su estado de salud es extremadamente grave. Urgimos su traslado inmediato a un hospital y el cese de las condiciones inhumanas de detención», señaló dicho Observatorio Lawfare desde su usuario en la cuenta digital X.

El equipo investigador de hechos de judicialización de la política en la región reprodujo una alerta del usuario en X «SOS Cárceles EC», publicado el sábado, según el cual «el estado de salud de Glas en La Cárcel del Encuentro el día de hoy es muy grave».

Según ese reporte, fuentes de Policía Nacional habían asegurado que en horas de la mañana Glas estaba inconsciente.

«No sabemos su estado de salud actual. Es necesario que sea trasladado a un hospital para que reciba los cuidados apropiados», precisó SOS Cárceles, autoproclamada como una plataforma ciudadana que busca la garantía de los derechos humanos y entornos de paz en las cárceles del Estado.

Sin embargo, hasta ahora el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) no se había pronunciado al respecto.

En abril pasado, la abogada ecuatoriana Sonia Vera, del equipo internacional de defensa de Glas, informó que el exfuncionario sufrió un episodio agudo con pérdida de conciencia, fiebre y signos compatibles con un evento neurológico, sin recibir atención médica oportuna.

«Su vida está en riesgo bajo custodia estatal», señaló Vera en la red social X en su denuncia.

Además, aseguró que el estado físico de su defendido muestra un deterioro progresivo que no puede seguir siendo «ocultado ni distorsionado».

Recientemente, la justicia ecuatoriana rechazó un habeas corpus correctivo solicitado para garantizar al exvicepresidente sus derechos fundamentales con condiciones mínimas para continuar con vida.

Vera también denunció que Glas muestra evidentes signos de desnutrición, lo cual él mismo expuso en la audiencia de solicitud del habeas corpus correctivo.

«Yo estoy peleando en este habeas corpus, respetuosamente, señor juez, para no tener hambre, porque yo me despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre (…) Y la muestra de que mi hambre es real son 30 libras menos de peso (…) Aquí están, señor juez, aquí están mis huesos, aquí están mis costillas, las puede contar todas como una guitarra. Aquí están los colgajos de piel, de piel colgante, que obedecen a esa baja de peso que yo nunca he tenido», dijo Glas durante la audiencia.

Tras cumplir una pena conjunta por presunta corrupción, Glas pudo acogerse a un régimen de pre-libertad (con requisitos), hasta su ingreso en la embajada mexicana en diciembre de 2023 para solicitar asilo político.

Posteriormente, en abril de 2024, el exfuncionario fue sacado a la fuerza de la legación diplomática pese a haber recibido el asilo de ese Gobierno, lo cual ocasionó la ruptura de relaciones diplomáticas bilaterales.

Luego de su captura en la legación diplomática, Glas fue enviado a la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca, en el suroeste de Ecuador, y fue sancionado este año a 13 años de cárcel por un presunto peculado por el caso denominado «Reconstrucción de la provincia de Manabí», tras el terremoto de 2016, pero desde noviembre de 2025 fue enviado a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro, en el suroccidente de Ecuador.

Con información de AGENCIA SPUTNIK

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