La erosión regresiva del río Coca, un fenómeno geológico único en el mundo, reviste un riesgo potencial a la infraestructura de la mayor central hidroeléctrica del país: Coca Codo Sinclair.
Ante esta amenaza, el Gobierno del Ecuador, a cargo de la central desde el inicio de su operación, en 2016, a través del Ministerio de Energía y Minas y la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP), ha desplegado acciones para proteger la obra y garantizar la continuidad del suministro energético.

Un fenómeno sin precedentes
La erosión regresiva comenzó en febrero de 2020, tras el colapso de la emblemática cascada San Rafael. Desde entonces, el proceso ha avanzado aguas arriba, socavando el cauce del río Coca y acercándose peligrosamente a la obra de toma de la central hidroeléctrica.
La magnitud y velocidad del fenómeno han sido objeto de estudio internacional, dada su carácter inédito y su impacto potencial sobre infraestructura crítica.
Respuesta técnica y estratégica
Para enfrentar esta amenaza, CELEC EP creó la Comisión Ejecutora Río Coca, encargada de coordinar estudios especializados y ejecutar obras temporales y permanentes que desaceleren la erosión y prolonguen la vida útil de la central.
Entre las medidas temporales destacan la construcción de muros de rocas de gran tamaño, la estabilización de taludes y el desvío parcial del cauce del río. Estas intervenciones han permitido contener el avance erosivo en zonas críticas.
Infraestructura de contención: obras permanentes
Con asesoría del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, se han diseñado y ejecutado soluciones estructurales de largo plazo:
- Etapa 0: Finalizada en 2023, consiste en una estructura subterránea de 279 pilotes de hormigón armado, ubicada 1,2 km aguas abajo de la captación. Esta barrera técnica actúa como punto de control para frenar el avance erosivo.
- Dique permeable: En construcción con un avance del 60 %, amplía el ancho del río para reducir la fuerza del agua. Incluye pilotes, rocas de gran tamaño y un puente de mantenimiento.
- Vertedero escalonado: Actualmente en fase de estudios definitivos, esta obra disipará la energía del agua y se ubicará aguas abajo de la Etapa 0.
- Desvíos del río: En evaluación técnica, buscan canalizar el caudal hacia formaciones rocosas más resistentes, ubicadas en los kilómetros 3 y 9 aguas abajo.
Resultados y proyección
Las obras ejecutadas hasta la fecha han logrado desacelerar significativamente el avance de la erosión sobre la captación, lo que permite mantener la operación de Coca Codo Sinclair sin interrupciones.
Esta respuesta evidencia la importancia que tiene para el Ecuador esta central hidroeléctrica, que ha sido vital en todo momento, incluso en épocas de estiaje, sosteniendo la conectividad eléctrica del país.
