La Misión Internacional de Observación sobre la elección de Altas Autoridades del Sistema de Justicia en Ecuador (MIO-Ecuador) expresó profunda preocupación por la afectación a la independencia de la Corte Constitucional, debido a las injerencias indebidas de otro poder del Estado.
En su informe, el organismo internacional advirtió que los recientes cuestionamientos y presiones contra el máximo tribunal del país representan un serio riesgo para la democracia, el Estado de derecho y la protección de los operadores de justicia. La Misión subrayó que “el desarrollo libre de la función de la Corte Constitucional es un pilar fundamental para el buen funcionamiento de la democracia”.
Además, la MIO-Ecuador se pronunció sobre el proceso de selección del nuevo Fiscal General del Estado, señalando que este debe cumplir con los más altos estándares internacionales de idoneidad, transparencia e independencia. Insistió en que el próximo titular de la Fiscalía debe gozar de una sólida legitimidad frente al país y la comunidad internacional.
El panel observador exhortó al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) a garantizar un concurso abierto al escrutinio público, que permita conocer las estrategias de persecución penal de los postulantes y examine de forma rigurosa sus patrimonios, declaraciones fiscales y posibles conflictos de interés.
La Misión recordó que el actual proceso inició con retrasos injustificados y se desarrolla en un contexto político y judicial particularmente delicado, en medio de un escenario de creciente crimen organizado, inseguridad y corrupción.
Con este pronunciamiento, la MIO-Ecuador hizo un llamado a los poderes del Estado y a la sociedad civil a defender la independencia judicial y asegurar que la Fiscalía General y la Corte Constitucional actúen sin presiones indebidas, en beneficio de la democracia ecuatoriana. FIN
