El líder comunero recibió tres disparos mientras huía de la represión de los uniformados en Ecuador.
Efraín Fueres, un artesano kichwa de la comunidad andina de Cuicocha-Inguitgzala, dejó atrás su casa, los telares, la chacra, para sumarse al paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) hace una semana. Tenía 46 años, dos hijos pequeños, y una convicción que lo llevó a caminar durante horas por los páramos del norte de Cotacachi. La última imagen que se tiene de él es la de un cuerpo que cae en la carretera E35, la vía que atraviesa las montañas y conecta con Quito, tras recibir tres disparos mientras huía de la represión militar el domingo en la mañana.

El grupo de manifestantes corrió buscando refugio. Pero uno, un hombre con un abrigo azul, se detuvo para socorrerlo. Fue entonces cuando llegaron dos tanquetas. Los soldados descendieron, no para brindar auxilio, sino para rematar la escena con brutalidad. Primero fueron dos militares, que patearon a los hombres. Luego bajaron otros, empuñando los fusiles, y con la culata golpearon una y otra vez hasta que los cuerpos quedaron inmóviles sobre el asfalto. Todo quedó grabado en un video de una cámara de seguridad.
Más tarde, Efraín murió en el hospital de Cotacachi y el hombre de abrigo azul que se quedó a socorrerlo está gravemente herido. La Fiscalía ha anunciado una investigación por “uso ilegítimo de la fuerza”.
“Este crimen de Estado, perpetrado bajo las órdenes de Daniel Noboa, confirma el rostro autoritario de un gobierno que ha convertido al país en un campo de guerra”, denunció en un comunicado la Conaie. “Militares y policías disparan balas reales, dinamita y armamento letal contra comunidades indígenas”.
Un día antes, la relatora especial de la ONU para la Libertad de Asociación y Asamblea, Gina Romero, alertaba sobre las medidas represivas del Ejecutivo. “Utilizan disposiciones legales no alineadas a los estándares internacionales. La sociedad civil está siendo perseguida”, escribió en su cuenta de X, en un mensaje que señalaba directamente las acciones de las Fuerzas Armadas durante las protestas, tradicionalmente contenidas por la Policía antimotines.
