Moscú, Rusia advirtió a Israel sobre las consecuencias peligrosas de un posible ataque contra instalaciones nucleares de Irán, declaró este jueves el vicecanciller ruso Serguéi Riabkov.
«Hemos advertido en repetidas ocasiones y seguimos advirtiendo contra la posibilidad, incluso hipotética, de un ataque contra instalaciones e infraestructuras nucleares. Esto sería un hecho catastrófico y una inversión completa de los postulados y entendimientos básicos existentes en el ámbito de seguridad nuclear», dijo el viceministro de Exteriores a los periodistas.
Rusia e Irán, agregó, se contactan constantemente sobre la situación en la región.
«Mantenemos contactos constantes con Irán. No dependen de las fluctuaciones del barómetro político ni del grado de tensión en la región, que ahora es extremadamente alto y causa una gran preocupación», marcó Riabkov.
El 1 de octubre, Irán lanzó decenas de misiles contra el territorio de Israel, en lo que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, calificó como una respuesta legítima «en aras de la paz y la seguridad de Irán y la región».
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) estiman que se lanzaron desde Irán unos 180 misiles balísticos, buena parte de los cuales fueron interceptados; desde Teherán afirman que la mayoría de los proyectiles alcanzaron blancos militares y de seguridad.
La única víctima mortal de la que informaron algunos medos es un palestino en territorio de Cisjordania.
Las imágenes satelitales publicadas por varios medios muestran impactos de misiles iraníes en instalaciones militares del sur de Israel. El Ejército israelí, por su parte, admitió que los misiles iraníes causaron daños a «edificios administrativos y componentes periféricos» en varias bases aéreas.
El ataque del 1 de octubre siguió a ofensivas aéreas y terrestres de Israel contra Hizbulá, poderosa milicia chií del Líbano en la que Teherán ver una de las piezas clave de su «eje de resistencia» contra el Estado hebreo en Oriente Medio.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó ese ataque como «un gran error» y prometió que Irán «lo pagará».
Fue el segundo ataque directo que Irán lanzó desde su territorio contra Israel, tras un lanzamiento masivo de drones y misiles el pasado 13 de abril en represalia por el bombardeo sobre el consulado iraní en Damasco.
Aquel primer ataque, que duró varias horas y en el que se implicaron también las milicias proiraníes de Siria, Irak y Yemen, fue frustrado con la ayuda de una coalición internacional que incluyó a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Catar, Egipto, Jordania, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
Con información de Agencia Sputnik
