
De acuerdo con el expresidente de la República y líder del movimiento de la Revolución Ciudadana, Rafael Correa, los ecuatorianos corren el riesgo de no tener país en un futuro cercano si el Gobierno continúa en manos de élites incompetentes, corruptas y entreguistas.
“Si no lo logramos esta vez y sigue el gobierno en manos de niños ricos, de las élites, que además son incompetentes, no sólo son corruptas, no sólo son entreguistas, sino que son ineptas. Si sigue en manos de esas élites, yo creo que nos quedamos sin país”, expresó Correa en entrevista con el periodista Diego Ruzarrin.
Correa detalló que el Ecuador actualmemente padece de una crisis multidimensional sin precedentes, con impacto en las áreas de economía, seguridad ciudadana y servicios básicos, entre ellos el sector de la energía eléctrica.
El ex mandatario recordó que bajo su mandato, entre 2007 y 2017, Ecuador fue referente regional en seguridad ciudadana, llegando a ser el segundo país más seguro de América Latina, sólo superado por Chile, una nación cuyo ingreso per cápita duplica al ecuatoriano.
En el mismo período, Ecuador estuvo entre los principales países latinoamericanos con mayor crecimiento económico, lo cual dista de la recesión actual, reflejada en tres trimestres consecutivos de contracción del PIB.
Un Gobierno por el bien común
El expresidente ecuatoriano destaca que el Ecuador necesita un Gobierno que trabaje en función del bien común, sin ataduras a los intereses privados, para recuperar la infraestructura de servicios que durante una década la Revolución Ciudadana logró poner al servicio de todos los ecuatorianos.
“La única legitimidad del poder político es el bien común. Si tú vas a buscar con el poder político defender tus intereses privados, eres un corrupto. Debemos retomar un gobierno, debemos recuperar un gobierno en función de ese bien común”, sostuvo Correa.
Enfatizó que el país se encuentra en un alto nivel de polarización, tras “ocho años de asesinato reputacional, desde que nos traicionó (Lenín) Moreno”, a quien acusó de entregar a las élites todo lo logrado en beneficio del pueblo ecuatoriano, gracias a lo cual ya no queda nada.
En alianza con los adversarios de la Revolución Ciudadana, de acuerdo con Correa, Lenín Moreno entregó a la oligarquía los medios públicos e impulsó una aguda campaña de descrédito contra el líder del movimiento y la militancia en general.
“Ganamos las elecciones, entregó (Lenín Moreno) todo a la derecha, a nuestros más acérrimos adversarios, enemigos, porque en verdad, esa gente no entiende el juego democrático (…) Entregó los medios públicos”, expresó.
“A nivel mediático ha habido un discurso único (…) Todas las obras del correísmo, como llaman a mi momento político, tuvieron sobreprecio. No hay una obra con sobreprecio, no hay un juicio por sobreprecio. ¿A qué llamaron sobreprecio? Al rejuste de contratos, que si haces una carretera que cuesta 100, encuentras una falla geológica que te costó 120, sobreprecio. Eso no es sobreprecio, eso es sobrecosto”, precisó.
Destacó que es algo que suele suceder en Estados Unidos, en Europa, en el propio Ecuador con las obras del Metro de Quito y el tranvía de Cuenca, “pero como eran obras locales, ahí no hablan de nada”.
“Pero sobre nosotros eso, le dijeron sobreprecio, le hicieron creer a la gente que era corrupción. Entonces tenemos ocho años de un discurso único de asesinato reputacional (…) Hay una gran polarización, pese a eso somos, gracias al pueblo ecuatoriano, pues de lejos el principal movimiento político y con grandes opciones de triunfo”, vaticinó.
Ecuador acude a las urnas este domingo 9 de febrero, en comicios generales para elegir al Presidente y Vicepresidente de la República, a los legisladores de la Asamblea Naciones y los representantes al Parlamento Andino.
