La erosión regresiva del río Coca continúa siendo uno de los fenómenos geológicos más enigmáticos, sin precedente en el planeta. Desde su aparición espontánea en 2012, este proceso ha desafiado a técnicos e investigadores internacionales, quienes coinciden en que no existe antecedente similar en el mundo. Su origen sigue siendo objeto de estudio y no se ha podido establecer una relación con la construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS), que es amenazada por este fenómeno.

Mitigación con diques permeables

La Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) ha desplegado diversas medidas para contener el avance de la erosión. Entre ellas destacan los diques permeables, recomendados en su momento por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, como una solución técnica para reducir la velocidad del agua y estabilizar el cauce.

Aunque los resultados han sido parciales, estas obras representan un esfuerzo por proteger tanto la infraestructura energética como las comunidades aledañas.

Con una capacidad instalada de 1.500 megavatios, Coca Codo Sinclair es la hidroeléctrica más grande del Ecuador y constituye un elemento fundamental para la conectividad y el suministro eléctrico nacional. Su aporte es decisivo en épocas de alta demanda y, en este 2025, ha sido clave para evitar apagones durante el estiaje.

Este año, la central recibió un mantenimiento mayor postergado por años, lo que permitió darle un respiro operativo y asegurar su funcionamiento en beneficio de los ecuatorianos. Sin embargo, el costo de mantener una obra de esta magnitud excede las posibilidades económicas del Estado.

Ante esta realidad, el Gobierno Nacional se prepara para suscribir un acuerdo de Operación y Mantenimiento con PowerChina, gigante del sector energético.

El convenio permitirá, gracias a la inversión que realizará la empresa china, extender la vida útil de la central, originalmente programada para 50 años, e incorporar nuevas tecnologías en las que China es líder mundial.

Este acuerdo no implica pérdida de soberanía: Coca Codo Sinclair sigue siendo patrimonio del Ecuador. Lo que se busca es optimizar su capacidad y abrir oportunidades de cooperación en el sector energético.

Un año sin apagones: ¿fortaleza estructural o coyuntura climática?

La ausencia de apagones en 2025 no responde a un cambio estructural en el sistema eléctrico ecuatoriano, que sigue siendo deficitario frente a la demanda. El factor decisivo ha sido el comportamiento inusual de lluvias en la región amazónica, que permitió que las hidroeléctricas, lideradas por CCS, operen a plena capacidad.


A ello se sumó la incorporación de nuevas obras y la recuperación de plantas térmicas, que, aunque no cubren el déficit estructural, contribuyeron a evitar los cortes críticos que en 2023 ralentizaron la economía y afectaron la vida cotidiana de millones de ecuatorianos.

La erosión regresiva del río Coca sigue siendo un desafío científico y técnico de escala global. Mientras tanto, Coca Codo Sinclair reafirma su papel como columna vertebral del sistema eléctrico ecuatoriano.

El mantenimiento realizado y el acuerdo con PowerChina representan pasos necesarios para asegurar su sostenibilidad. Sin embargo, la verdadera prueba será lograr que el país supere la dependencia de coyunturas climáticas y avance hacia un sistema energético estructuralmente sólido y diversificado. Fin

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *