A fines de julio de 2025, el entrenador de la selección de fútbol de Palestina, Ehab Abu Jazar, visitó Chile en busca de jóvenes talentos que pudieran reforzar a su equipo de cara al Mundial de 2030.

¿Por qué Chile? Porque es el país con más población descendiente de palestinos fuera del Medio Oriente, cuenta con un club de fútbol fundado por esos inmigrantes y hay varios dirigentes de origen palestino en los altos mandos del fútbol. Sin ir más lejos, el actual presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) es Pablo Milad Abusleme.
«Valoramos profundamente nuestra relación con Chile, especialmente en temas deportivos. Muchos de nuestros seleccionados nacionales son descendientes de inmigrantes palestinos que encontraron un hogar en Chile, y son portadores orgullosos de ese vínculo. Chile es muy especial para nosotros, y siempre buscamos estrechar los lazos entre ambos países», dijo a DW Dima Said, portavoz oficial de la Asociación Palestina de Fútbol.
Esto explica que Abu Jazar revelara, durante su visita a Chile, que se estaba trabajando en la creación de un centro de entrenamiento precisamente en el país sudamericano. Esto permitiría a algunos seleccionados palestinos entrenar lejos de las bombas que suelen caer sobre Gaza, donde la práctica de cualquier deporte es imposible desde octubre de 2023, cuando comenzó la ofensiva israelí tras los ataques de Hamás ―organización considerada terrorista por la UE, Estados Unidos y otros países―, y lejos de Cisjordania, donde las crecientes tensiones militares con Israel suelen obligar a la gente a pensar en asuntos distintos al fútbol.
