La defensa del exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas (2013-1018) responsabiliza al Gobierno de Daniel Noboa de la vida del exvicemandatario luego de que se negara un pedido de hospitalización pese al deterioro de su estado de salud.
«El máximo responsable por la vida del señor Glas será el Estado ecuatoriano. Y más concretamente será el Poder Ejecutivo que está encabezado por el señor Noboa», aseveró el abogado Andrés Villegas en entrevista con la Agencia Sputnik.
Villegas se refirió a la decisión de un tribunal de rechazar el recurso de habeas corpus presentado para que Glas pueda ser trasladado a un centro hospitalario, pese a que padece 18 enfermedades documentadas y requiere estudios para evaluar el impacto que han tenido en su organismo las altas dosis de medicación recibidas durante un período prolongado.
«Como defensa nacional del señor Glas, consideramos que lo que le ocurra en adelante por falta de atención médica será exclusiva responsabilidad del Estado», reiteró el abogado.
Según relató, la salud física y psiquiátrica de Glas se ha venido deteriorando desde el primer día en que lo llevaron a la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca, en la ciudad de Guayaquil (suroeste).
El proceso continúa hasta la fecha en la nueva «Cárcel del Encuentro», en construcción, donde Glas fue trasladado en 2025.
«Luego del asalto a la embajada mexicana en Quito, desde el 6 de abril del 2024, la salud del señor Glas se ha venido deteriorando. Tanto es así que el 8 de abril del 2024 se intentó quitar la vida a través de una sobredosis de fármacos», anotó el defensor.
En la más reciente audiencia judicial, Glas tuvo dos minutos para exponer que ha sufrido «tratos crueles y degradantes».
«He visto cómo se ha ido desmejorando mi salud, cómo se ha ido desmejorando inclusive lo que es la atención médica. Hay que destruir la falacia de que las atenciones médicas consisten en venir y tomar la presión y medir con el oxímetro», señaló Glas.
Según relató, el trato denigrante se traduce en una tortura psicológica sistemática, desde golpes con fierros para hacer ruido y molestar a los reos, hasta encender un extractor industrial por 16 horas seguidas que impide la conversación y el sueño entre los internos.
Por su parte, el representante del Ministerio de Salud Pública rechazó la denuncia del recluso al señalar que recibió 567 atenciones médicas; sin embargo, el médico internista a cargo, Edison Barreto, presentó el informe de un examen practicado al exfuncionario donde se detallan las afecciones y los signos de desnutrición.
RECURSOS LEGALES
Villegas explicó que, una vez que se notifique formalmente la resolución del habeas corpus que ha sido negado, cabe un recurso de apelación ante la Corte Provincial de Santa Elena (suroccidente).
En caso de un fallo adverso, la última instancia en el ámbito interno será una acción extraordinaria de protección ante la Corte Constitucional del Ecuador.
El abogado precisó que no es posible presentar nuevas acciones constitucionales por los mismos hechos, pero aclaró que, si se configuran sucesos nuevos, como el agravamiento de la salud de Glas, la persistencia de condiciones precarias de encarcelamiento o la falta de acceso a su defensa, procedería interponer un nuevo habeas corpus o garantías constitucionales.
Glas ya había cumplido una pena conjunta por presunta corrupción y, tras salir de la cárcel bajo libertad condicionada, se asiló en la embajada mexicana donde fue capturado por la fuerza pública de Ecuador.
Posteriormente, ya en la cárcel de La Roca se le inició un tercer proceso por presunta corrupción.
En paralelo, la defensa prepara la apelación de la sentencia de 13 años dictada en el caso Reconstrucción de Manabí, por supuesto peculado, en la cual alegará la nulidad de la sentencia y del proceso penal.
Villegas sostuvo que el juicio se sustenta en un informe de la Contraloría General del Estado, que habría sido aprobado fuera del plazo legal, lo que, a su criterio, vicia de nulidad el proceso desde su origen.
«Por lo tanto, si el informe que motivó el proceso del caso reconstrucción de Manabí es nulo, también es nulo el proceso penal», apuntó.
El defensor también denunció las limitaciones al derecho a la defensa, al señalar que el equipo nacional de abogados no ha tenido acceso presencial al exvicepresidente en el centro de reclusión, mientras que la defensa internacional mantiene contactos telemáticos bajo vigilancia y con restricciones, situación que afecta el debido proceso.
CIDH Y ESCENARIOS POSIBLES
Villegas confirmó que la defensa internacional de Glas prepara la solicitud de ampliación de medidas provisionales ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
Asimismo, recordó que este tribunal ya dictó medidas provisionales en noviembre de 2025, ordenando al Estado ecuatoriano garantizar la vida, salud e integridad personal del exvicepresidente durante su privación de libertad.
Aunque dichas medidas no dispusieron expresamente un internamiento hospitalario, el abogado explicó que la Corte puede ampliarlas o reforzarlas si se demuestra un agravamiento del estado de salud o el incumplimiento estatal.
De persistir el desacato, la Corte IDH puede informar a la Asamblea General de la OEA, lo que activaría mecanismos de presión diplomática y política internacional contra Ecuador.
«A nivel interno, el no cumplimiento de las resoluciones de los organismos internacionales de derechos humanos provoca posibilidad por parte de los funcionarios que, debiendo haber cumplido con las resoluciones, por ejemplo, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no lo hicieron y podría derivar en sanciones inclusive en destituciones», apuntó.
Villegas subrayó que no existe un órgano internacional jerárquicamente superior a la Corte IDH en el sistema interamericano, por lo que Ecuador no tiene una instancia adicional de apelación.
En su consideración, si bien en Ecuador se han registrado otros casos de persecución judicial, no hay precedentes comparables en gravedad y magnitud a las vulneraciones denunciadas en el caso de Glas.
