El fin del subsidio al diésel empieza a generar fuertes reacciones ciudadanas en distintas provincias del país. Aunque el Gobierno llegó a un acuerdo con los transportistas y el anunciado paro nacional fue suspendido, varios sectores han expresado su rechazo al incremento del precio del combustible.
En la provincia del Carchi se registraron bloqueos de vías en señal de protesta, mientras que desde Cotopaxi también se reportó la participación popular en estas movilizaciones. La tensión social aumenta, reflejando el malestar de amplios sectores que consideran que la medida afecta directamente a la economía de las familias y al costo del transporte.
El Gobierno enfrenta ahora el reto de contener la inconformidad social, que pese a los acuerdos con el gremio de transportistas, continúa manifestándose en diferentes territorios del país.
