Falta de buses y largas esperas marcan la jornada en la capital

La restricción en la operación del transporte urbano en Quito provocó este martes escenas de congestión, largas filas y malestar ciudadano.

Desde tempranas horas, miles de usuarios reportaron dificultades para movilizarse ante la ausencia de buses, especialmente en sectores clave del sur, centro y norte de la ciudad.

Aunque la medida había sido anunciada previamente, su impacto tomó por sorpresa a muchos ciudadanos que dependen del transporte público para llegar a sus trabajos, estudios y actividades diarias.

Largas esperas y sobrecupo desde primeras horas

En zonas como El Recreo, La Marín y Guajaló, los usuarios esperaban sin éxito unidades de transporte.

Algunas personas lograron movilizarse en buses provenientes de cantones cercanos como Mejía, pero en condiciones de sobrecupo.

Testimonios evidencian la situación: usuarios reportaron esperas de hasta una hora y viajes en condiciones incómodas.

Otros optaron por alternativas como taxis, caminatas largas o incluso compartir carreras para reducir costos.

Impacto en puntos clave de la ciudad

Sectores estratégicos como La Marín, El Recreo y la avenida Naciones Unidas registraron alta concentración de personas sin opciones de transporte.

En el Playón de La Marín, donde opera el Corredor Central Norte, se observaron filas extensas sin presencia de unidades.

En el norte, particularmente en Iñaquito, la falta de buses obligó a los usuarios a depender del Metro o buscar alternativas informales.

Metro de Quito operó con alta demanda

El Metro de Quito se convirtió en la principal opción de movilidad, aunque con alta demanda.

Usuarios reportaron esperas de hasta diez minutos para abordar los trenes, reflejando la presión sobre el sistema municipal.

Motivo de la restricción: eliminación de subsidios

Los dirigentes del transporte urbano señalaron que la reducción de operaciones responde a la eliminación del subsidio a los combustibles.

El sector solicita al Municipio de Quito una compensación económica, similar a la que recibe el sistema público que administra servicios como Ecovía y Trolebús.

La medida implica una reducción del servicio entre las 08:00 y las 19:00, afectando directamente a más de 1,5 millones de viajes diarios que dependen de buses convencionales.

Consecuencias en la vida diaria

La falta de transporte generó retrasos en actividades laborales, educativas y comerciales.

Algunos negocios debieron modificar horarios, mientras que estudiantes enfrentaron dificultades para llegar a clases.

Incluso, vehículos particulares intentaron ayudar trasladando personas, evidenciando la falta de alternativas estructuradas frente a la crisis.

Un sistema de transporte bajo presión

En Quito se realizan cerca de dos millones de viajes diarios en transporte público, de los cuales la mayoría depende de buses urbanos.

La actual crisis refleja tensiones estructurales en el sistema, entre costos operativos, subsidios y la necesidad de garantizar movilidad eficiente.

Con información de El Universo

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *