La abogada Sonia Vera alertó sobre la crítica situación médica y jurídica que atraviesa el exvicepresidente Jorge Glas, quien, pese a haber cumplido el 100 % de sus condenas por los casos Odebrecht y Sobornos el 2 de octubre de 2025, continúa privado de libertad.

Según explicó Vera, la permanencia de Glas en prisión se sostiene en el denominado caso “Reconstrucción de Manabí”, que cuenta únicamente con una sentencia oral de primera instancia, sin que hasta la fecha se haya notificado la sentencia escrita, lo que impide ejercer el derecho a la apelación. “No se trata ya de cumplimiento de pena, sino de una detención sin base jurídica efectiva”, señaló.

Ante esta situación, el 22 de diciembre de 2025 la defensa solicitó un hábeas corpus correctivo, al considerar que se están vulnerando derechos fundamentales y generando condiciones que ponen en riesgo la vida del exvicepresidente. Vera relató que mantuvo una reunión telemática con Glas, a quien encontró “más debilitado, angustiado y resignado”, una condición que calificó como especialmente alarmante desde el punto de vista clínico y psicológico.

La abogada también denunció la falta de confidencialidad en las visitas telemáticas semanales con la defensa internacional, realizadas vía Zoom, lo que —advirtió— vulnera el derecho a la defensa y configura un escenario de vigilancia indebida.

Informe médico confirma hospitalización inmediata

Vera reveló que el 22 de diciembre de 2025, en Santo Domingo, se emitió un Informe de Valoración Médica Integral por parte de un especialista en Medicina Interna, en el marco de las medidas cautelares MC-1581-18 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) —vigentes desde diciembre de 2019 y ampliadas en febrero de 2025—, así como de las medidas provisionales dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 17 de octubre de 2025.

El informe concluye de manera categórica que Jorge Glas requiere hospitalización inmediata no diferible. Entre los hallazgos más graves constan:

  • Restricción de acceso a agua potable, obligándolo a consumir agua del grifo con características no aptas para consumo humano.
  • Inestabilidad severa, con pérdida del equilibrio y alto riesgo de caídas con consecuencias irreversibles.
  • Deterioro físico progresivo, pérdida marcada de masa muscular, debilidad generalizada, desnutrición y anemia documentada.
  • Manejo irregular de la medicación, con almacenamiento inadecuado, administración por personal no sanitario y riesgos asociados a polifarmacia extrema.
  • Entorno incompatible con atención médica, en un espacio en construcción, con polvo persistente y sin área clínica adecuada.
  • Ausencia de privacidad durante la valoración médica, realizada sin camilla, sin espacio clínico y bajo presencia policial permanente.

“La conclusión médica es clara y única: hospitalización inmediata no diferible”, subrayó Vera, quien afirmó que mantener a Glas en estas condiciones constituye trato cruel, inhumano y degradante, además de un incumplimiento directo de las medidas internacionales vigentes.

La abogada sostuvo, bajo responsabilidad profesional, que Jorge Glas enfrenta un riesgo vital inmediato, por lo que exigió su traslado urgente a un centro hospitalario y la garantía mínima de acceso a agua segura, alimentación suficiente, control médico real y confidencial, visitas familiares, acceso al patio y plena confidencialidad con su defensa. Fin

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