Una nueva ola de alarma se ha desatado entre miles de militares y policías en servicio activo y pasivo, luego de que el presidente Daniel Noboa confirmara que los sistemas de salud del ISSFA y el ISSPOL podrían ser integrados al modelo de operador único de salud que impulsa el Gobierno para el IESS junto al Ministerio de Salud.
El anuncio, difundido en medio de la ya tensa coyuntura política y social, ha encendido todas las alertas en las filas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Entre los uniformados crecen los temores de perder su sistema especializado de atención, construido durante décadas y considerado un pilar de su seguridad social.
Uniformados temen perder servicios médicos especializados
El posible traspaso total o parcial de los servicios médicos del ISSFA e ISSPOL al Ministerio de Salud ha provocado inquietud inmediata:
- Riesgo de colapso del sistema público de salud, ya sobrecargado y con serios problemas de abastecimiento.
- Temor a perder la atención prioritaria y especializada que actualmente reciben los policías y militares.
- Preocupación por la sostenibilidad financiera de los institutos en caso de integrarse a una sola red administrada por el Estado.
Fuentes internas en ambos institutos señalan que la noticia cayó “como una bomba” y que ya se evalúan los posibles impactos operativos y médicos en sus afiliados.
Un anuncio inesperado que enciende la tensión institucional
Las declaraciones del presidente Noboa abrieron un nuevo frente de conflicto con dos de las instituciones más sensibles del aparato estatal.
En redes internas de militares y policías circulan mensajes de preocupación y advertencias sobre el riesgo de que sus servicios de salud sean “absorbidos” por un sistema que arrastra años de precariedad.
El debate apenas empieza, pero la inquietud se multiplica. El Gobierno, hasta ahora, no ha detallado cómo se implementaría esta integración ni qué ocurriría con la infraestructura, los hospitales militares y policiales, o los fondos acumulados de ambas instituciones. Fin
