Gioconda Henriques Aycart, madre del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, publicó una carta abierta dirigida al país y al presidente Daniel Noboa, en la que cuestiona el tratamiento mediático y judicial que enfrenta su hijo. En el documento denuncia una supuesta vulneración de derechos, rechaza que se hable de “privilegios” y advierte sobre un clima de odio y “linchamiento” político en Ecuador.
“No escribo desde la política, escribo desde el dolor”
La carta fue difundida en medio de la creciente tensión política y judicial alrededor del denominado caso “Goleada”, investigación que ha generado una fuerte confrontación pública entre sectores del Gobierno y el entorno del alcalde de Guayaquil.
Henriques asegura que su pronunciamiento nace “desde la impotencia y el miedo que siente una madre” al observar cómo, según afirma, su hijo ha sido tratado como culpable antes de que exista una sentencia ejecutoriada.
“Mientras algunas autoridades hablan de justicia en redes sociales, hay madres que vivimos la angustia real de ver a nuestros hijos tratados como culpables antes de que exista una sentencia”, señala el texto.
Cuestionamientos al uso de la palabra “privilegios”
Uno de los puntos más sensibles de la carta es la referencia a declaraciones de ministros y funcionarios que habrían mencionado que Aquiles Álvarez recibe “privilegios”.
La madre del alcalde cuestiona ese término y enumera las condiciones que enfrenta su hijo: estar privado de libertad sin sentencia, el deterioro físico y emocional y la incertidumbre judicial.
“¿Privilegio es estar privado de libertad sin sentencia? ¿Privilegio es deteriorarse física y emocionalmente lejos de su familia?”, escribe.
Además, sostiene que Aquiles Álvarez tiene una condición especial de salud que requiere cuidados específicos, alimentación equilibrada y condiciones mínimas para preservar su bienestar.
Caso “Goleada” y presión pública
Henriques también rechaza que ahora su nombre sea vinculado públicamente al denominado caso “Goleada”, asegurando que se intenta extender el castigo hacia la familia del alcalde.
“Soy una madre. No una operadora política, no una delincuente, no un trofeo mediático”, afirma en el documento.
La carta insiste en que detrás de las figuras políticas existen familias que sufren emocionalmente el impacto de los procesos judiciales y de la exposición mediática.
“La justicia no puede perder humanidad”
En el tramo final del documento, la madre de Aquiles Álvarez hace un llamado a que el país reduzca el odio y los “linchamientos disfrazados de justicia”.
“La justicia existe precisamente para proteger derechos, incluso cuando una persona es señalada públicamente”, señala.
También advierte que normalizar humillaciones o vulneraciones de derechos podría poner en riesgo a cualquier ciudadano.
La publicación de esta carta ocurre en un momento de alta polarización política en Ecuador, donde los casos judiciales vinculados a actores públicos se han convertido en uno de los principales ejes de confrontación nacional.


FIN
