La frontera norte de Ecuador atraviesa una de sus peores crisis económicas y logísticas de los últimos años. La drástica caída del transporte internacional en el Puente Internacional de Rumichaca, provocada por el conflicto arancelario entre Ecuador y Colombia, ha generado despidos masivos, almaceneras vacías y negocios quebrados en Tulcán. La problemática fue expuesta en un Reportaje de Ecuavisa que retrata el deterioro económico y social que vive la zona fronteriza.
La actividad en Rumichaca cayó a niveles críticos
La cadena logística que durante años sostuvo buena parte de la economía de Tulcán se encuentra prácticamente paralizada. Según el reportaje difundido por Ecuavisa, los ocho depósitos temporales de la ciudad pasaron de recibir entre 20 y 30 camiones diarios a apenas uno o dos vehículos por jornada.
La imagen que antes mostraba patios llenos de tráileres, estibadores y movimiento comercial hoy refleja abandono, incertidumbre y desempleo.
Transportistas, operadores logísticos, personal administrativo y comerciantes coinciden en que la situación se ha vuelto insostenible.
Despidos y familias afectadas en la frontera norte
La crisis ya deja fuertes consecuencias sociales. De acuerdo con el sector, cerca de 450 trabajadores directos y alrededor de mil indirectos han sido afectados por la reducción drástica de operaciones.
Entre los perjudicados constan estibadores, contadores, operadores de montacargas, guardias de seguridad, bodegueros y personal de mantenimiento.
“No hay trabajo y no tenemos los recursos para mantener a nuestras familias y las deudas no esperan”, relató Richard Higuera, estibador de una almacenera, en declaraciones recogidas por Ecuavisa.
Los empresarios aseguran que apenas el 20 % del personal logró mantenerse, aunque bajo esquemas de medio tiempo y con ingresos reducidos.
Comedores vacíos y comercio paralizado
El impacto no se limita a las almaceneras. Los negocios que dependían del movimiento de transportistas internacionales también enfrentan una severa caída en ventas.
Comedores, tiendas y pequeños locales comerciales lucen vacíos a lo largo de la ruta fronteriza.
“Nadie viene. Usted ve el patio vacío. Nosotros regresamos a casa con dos o tres dólares”, contó María Tarapuez, propietaria de un comedor de la zona.
La caída del comercio internacional también golpea a los transportistas, quienes denuncian que los fletes son cada vez más bajos mientras el costo del combustible sigue aumentando.
Incertidumbre por falta de soluciones
El sector esperaba que una resolución de la Comunidad Andina ayudara a aliviar la tensión comercial entre Ecuador y Colombia, pero las expectativas comienzan a desvanecerse.
Mientras tanto, la frontera norte enfrenta un panorama marcado por desempleo, reducción de operaciones y una creciente sensación de abandono económico.
La situación en Rumichaca ya no solo preocupa a transportistas y empresarios, sino también a cientos de familias que dependen directa o indirectamente del comercio binacional.
Fuente: Reportaje de Ecuavisa.
