La aprobación de Daniel Noboa registró una nueva caída en julio de 2026 y alcanzó apenas el 21 %, el nivel más bajo desde el inicio del año. Así lo revela la más reciente encuesta del Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (CIEES), que muestra un deterioro sostenido de la percepción ciudadana sobre la gestión del Gobierno en medio de una creciente preocupación por la inseguridad y la economía.
El estudio refleja que el respaldo al mandatario descendió cinco puntos porcentuales respecto a junio, cuando se ubicaba en el 26 %. La reducción se evidencia en las dos principales ciudades del país: en Quito la aprobación cayó del 29 % al 23 %, mientras que en Guayaquil pasó del 22 % al 19 %. Aunque el presidente mantiene un 27 % de confianza personal, el informe advierte que esa percepción ya no se traduce en una evaluación positiva de su administración.
La inseguridad golpea la imagen del Gobierno de Daniel Noboa
La encuesta identifica a la inseguridad como el principal factor detrás del deterioro en la aprobación presidencial. A nivel nacional, el 52 % de los encuestados considera que este es el mayor problema del país, muy por encima del mal gobierno (21 %) y de la situación económica (17 %).
La preocupación es aún mayor en Guayaquil, donde el 65 % de los ciudadanos atribuye su pesimismo al avance de la delincuencia y la violencia. En Quito, en cambio, las inquietudes se distribuyen entre la inseguridad (38 %), el mal gobierno (30 %) y la economía (22 %), reflejando un escenario de creciente descontento con la gestión estatal.
La economía se convierte en la segunda mayor preocupación de los ecuatorianos
El informe del CIEES también muestra que los problemas económicos han ganado protagonismo en la percepción ciudadana. Aunque la inseguridad sigue ocupando el primer lugar con el 58 % de menciones, la preocupación por la economía aumentó ocho puntos porcentuales, hasta alcanzar el 30 %.
Este incremento evidencia que, además de la crisis de seguridad, los hogares sienten con mayor fuerza el impacto del costo de vida, el empleo y la incertidumbre económica, factores que comienzan a erosionar aún más la imagen del Gobierno.
Predomina la sensación de estancamiento en el país
Las expectativas para los próximos seis meses tampoco muestran señales de optimismo. El 54 % de los consultados considera que la situación nacional seguirá igual, mientras que el 32 % cree que empeorará y apenas el 12 % espera una mejoría.
Según el CIEES, la reducción en el porcentaje de quienes prevén un mayor deterioro no representa una recuperación de la confianza en el Gobierno, sino una percepción de estancamiento, donde la mayoría de los ecuatorianos no observa cambios que permitan anticipar una mejora en la seguridad, la economía o la gestión pública. Fin
