La Vuelta 2026 entró en zona de máxima tensión. Eddie Dunbar ganó este viernes una brutal etapa de 210,8 kilómetros y 4.000 metros de desnivel en Peñas Blancas, pero la noticia para Ecuador está en Richard Carapaz: el campeón ecuatoriano volvió a mostrarse agresivo, buscó romper la carrera en la montaña y se mantiene cuarto en la clasificación general, todavía con opciones reales de pelear por el podio antes de la última gran batalla en el Collado del Aguacil.
Dunbar, del Pinarello-Q36.5, resistió una jornada despiadada y alcanzó a Santiago Buitrago cuando restaban apenas 350 metros para la meta, firmando su tercera victoria de etapa en La Vuelta tras las dos conseguidas en 2024.
Mientras el irlandés celebraba, los favoritos llegaron juntos, a 5 minutos y 11 segundos, dejando todo abierto para una jornada final de montaña que puede cambiar la clasificación.
Carapaz no se esconde: atacó y mantiene vivo el sueño del podio
Richard Carapaz sabía que no podía esperar.
El ecuatoriano inició la etapa como cuarto de la general y fue uno de los corredores que intentaron dinamitar la carrera durante la larga batalla inicial, cuando los ataques se sucedían sin descanso y el pelotón tardó más de 60 kilómetros en permitir que una fuga lograra consolidarse.
Carapaz apareció entre los hombres que buscaron moverse durante esa fase de enorme desgaste.

No logró transformar esos movimientos en una diferencia definitiva, pero volvió a dejar claro que no piensa resignarse a terminar La Vuelta fuera del podio.
Ese detalle cobra todavía más importancia porque el terreno decisivo aún está por delante.
La clasificación mantiene a Enric Mas con La Roja, con 1 minuto y 47 segundos sobre Primoz Roglic y 3 minutos y 1 segundo sobre Felix Gall. Carapaz permanece inmediatamente detrás de los tres primeros y, por tanto, continúa en posición de atacar cualquier debilidad en la jornada definitiva de montaña.
Para el ecuatoriano, el podio todavía no está cerrado.
Dunbar sufrió, atacó y encontró premio a 350 metros
La etapa 19 comenzó en Vélez-Málaga con 146 ciclistas y una verdadera batalla por entrar en la fuga.
Ivo Oliveira, Kevin Vermaerke, Steven Kruijswijk, Bastien Tronchon, Tobias Halland Johannessen, Andreas Leknessund y Jasha Sütterlin formaron el primer grupo capaz de abrir diferencias.
Pero aquello estaba lejos de terminar.
En el Puerto del Viento apareció Eddie Dunbar.
El irlandés alcanzó la cabeza, atacó y llegó incluso a coronar en solitario, mostrando desde muy temprano que estaba dispuesto a gastar todas sus fuerzas por una victoria.
Tras tres horas de ataques terminó formándose una numerosa escapada con corredores como Dunbar, Santiago Buitrago, Pablo Castrillo, Thomas Gloag, Urko Berrade, Kevin Vermaerke y Guillaume Martin-Guyonnet.
Movistar, defendiendo el liderato de Enric Mas, controlaba desde atrás.

Siete minutos de ventaja y una batalla brutal en Peñas Blancas
Cuando los fugados llegaron al sprint intermedio de Estepona, en el kilómetro 186,2, ya disponían de más de siete minutos de ventaja.
Eso garantizaba prácticamente que el triunfo se decidiría delante.
Entonces apareció Peñas Blancas.
18,8 kilómetros de ascensión al 6,5 % de pendiente media.
Santiago Buitrago atacó a 13 kilómetros de la cima y provocó la selección definitiva. Dunbar, Thomas Gloag y Urko Berrade lograron seguirlo.
El colombiano volvió a golpear cuando faltaban dos kilómetros.
Parecía tener la victoria.
Pero Dunbar no se rindió.
Apenas 350 metros antes de la llegada, el irlandés alcanzó y superó a Buitrago.
Después de más de 210 kilómetros de carrera, el ataque definitivo llegó cuando prácticamente no quedaba carretera.
Roglic atacó, pero Mas resistió
La batalla por La Roja también tuvo tensión.
Red Bull-Bora-Hansgrohe endureció la aproximación a Peñas Blancas y Primoz Roglic intentó romper el grupo de favoritos durante los últimos kilómetros.
Jakob Omrezel también probó suerte.
Pero Enric Mas respondió.
Los cinco primeros de la clasificación general cruzaron juntos la meta a 5’11» del ganador, por lo que las diferencias principales no sufrieron modificaciones.
Mas llegará al último gran examen con 1’47» sobre Roglic y 3’01» sobre Felix Gall.
Y detrás aparece Carapaz.
El ecuatoriano continúa esperando su oportunidad.
El Collado del Aguacil puede decidirlo todo
La etapa 20 ofrece probablemente la última posibilidad para cambiar radicalmente La Vuelta 2026.
El pelotón afrontará una jornada con cinco puertos puntuables y 4.890 metros de desnivel positivo, entre La Calahorra y el inédito Collado del Aguacil.
Será el último final en alto.
Allí Carapaz tendrá que atacar.
No hay margen para especular.
Su cuarto lugar lo mantiene cerca del podio y, después de haberse mostrado ofensivo en Peñas Blancas, el ecuatoriano llega a la jornada decisiva con una certeza: todavía tiene carretera para cambiar su historia en esta Vuelta.
Dunbar ya encontró su premio.
Mas conserva La Roja.
Roglic todavía amenaza.
Y Richard Carapaz sigue al acecho.
La montaña tendrá la última palabra.
Fuente: La Vuelta
Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.
