«Hay muchas posibilidades de que lleguemos a un acuerdo». Así resumió el presidente de EE.UU., Donald Trump, su opinión sobre la esperada segunda ronda de negociaciones entre EE.UU. e Iránen Islamabad, la capital de Pakistán. Irán ha aceptado entregar sus reservas de uranio enriquecido, añadió Trump. ¿Será cierto? El líder de la Casa Blanca es conocido por cambiar de opinión rápidamente.

Según los mediadores pakistaníes, las nuevas conversaciones apuntan inicialmente a un acuerdo provisional. Se firmará una declaración de intenciones, dijo un mediador anónimo a la agencia de noticias Reuters. En un plazo de 60 días se negociará entonces un acuerdo global. Ambas partes están de acuerdo en lo fundamental; los detalles técnicos se aclararán más adelante, según el mensaje procedente de Washington e Islamabad.
Escepticismo en Irán
La prensa en Irán, controlada por el Estado, informó de que el jefe de la delegación negociadora, Mohammad Bagher Ghalibaf, y su equipo, cuentan con el pleno respaldo del líder supremo, Mojtaba Jamenei. Según ellos, esto refleja la unidad nacional y una «diplomacia cuya fuerza va en aumento». Al mismo tiempo, Ghalibaf subrayó su firme voluntad de «resistencia»: «Somos un solo cuerpo», tanto en la guerra como durante el alto el fuego.
Al mismo tiempo, crece el escepticismo en Irán. Muchos creen que Washington está aprovechando el alto el fuego para prepararse para una nueva ronda de ataques aéreos. Los informes sobre nuevos despliegues de tropas estadounidenses refuerzan esta impresión. Por eso, las autoridades oficiales subrayan que se acercan a las posibles nuevas conversaciones con «gran cautela»; las unidades militares están listas para entrar en acción.
Con información de Deutsche Welle
