El Gobierno de Ecuador dio un paso drástico en su política exterior al declarar persona non grata al embajador de Cuba en Quito y a todo el personal diplomático de la misión, otorgándoles 48 horas para abandonar el país. Paralelamente, el presidente Daniel Noboa firmó un decreto que da por terminadas las funciones del embajador ecuatoriano en La Habana, lo que en la práctica configura una ruptura de relaciones diplomáticas de facto entre ambos países.

Ecuador declara persona non grata a diplomáticos cubanos

Mediante una nota oficial emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, el Gobierno ecuatoriano notificó a la Embajada de Cuba en Quito la decisión de declarar persona non grata al embajador Basilio Antonio Gutiérrez García, así como a todo el personal diplomático, consular y administrativo de esa misión.

La decisión se sustenta en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que permite a un Estado receptor declarar no aceptable a un diplomático extranjero sin necesidad de explicar públicamente los motivos.

En el documento oficial se establece que:

  • el embajador cubano
  • funcionarios diplomáticos
  • personal consular y administrativo

deben abandonar el territorio ecuatoriano en un plazo máximo de 48 horas desde la notificación.

Noboa retira al embajador ecuatoriano en Cuba

La medida se complementa con el Decreto Ejecutivo No. 317, firmado por el presidente Daniel Noboa el 3 de marzo de 2026, mediante el cual se da por terminada la misión diplomática del embajador ecuatoriano en Cuba.

El decreto dispone:

  • finalizar las funciones de José María Borja López como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Ecuador en Cuba
  • concluir también su representación concurrente ante Dominica, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, con sede en La Habana.

El documento establece que el decreto entra en vigencia de manera inmediata, aunque posteriormente deberá publicarse en el Registro Oficial.

Ruptura diplomática de facto

La combinación de ambas decisiones —la expulsión del cuerpo diplomático cubano en Quito y el retiro del embajador ecuatoriano en La Habana— configura una ruptura de relaciones diplomáticas de facto entre Ecuador y Cuba.

En la práctica, este tipo de medidas implican:

  • cierre o paralización de actividades diplomáticas
  • suspensión del canal diplomático directo
  • reducción o congelamiento de cooperación bilateral

Aunque formalmente no siempre se utiliza la expresión “ruptura”, la expulsión total del personal diplomático y el retiro del embajador son mecanismos equivalentes en la práctica diplomática internacional.

Contexto político de la decisión

La decisión se produce en un momento de alta tensión en la política exterior ecuatoriana, marcada por:

  • el fortalecimiento de la cooperación en seguridad con Estados Unidos
  • la estrategia del gobierno contra el crimen organizado
  • el endurecimiento del discurso diplomático frente a algunos gobiernos de la región.

Las relaciones entre Ecuador y Cuba han tenido altibajos en los últimos años, especialmente en temas políticos y de seguridad regional.

Hasta el momento, no se ha difundido una explicación oficial detallada sobre las razones específicas de la decisión, aunque fuentes diplomáticas señalan que el anuncio se enmarca en una serie de medidas adoptadas por el Gobierno ecuatoriano en el ámbito de su política exterior.

Implicaciones diplomáticas

La ruptura diplomática tiene varias implicaciones en el corto plazo:

1. Suspensión de representación diplomática directa
Ambos países quedan sin embajadores en sus respectivas capitales.

2. Reducción de servicios consulares
La atención a ciudadanos podría trasladarse a terceros países o misiones concurrentes.

3. Impacto en cooperación bilateral
Programas de cooperación académica, cultural o técnica pueden quedar suspendidos. Fin

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