Las aplicaciones ya forman parte de nuestro día a día. Las usamos para hablar con nuestros amigos, pedir comida, hacer compras, trabajar, ver películas e incluso saber cómo dormimos.
Como necesitamos darles cierta información para que funcionen, muchas veces simplemente aceptamos y seguimos adelante sin pensar en cuántos datos personales estamos compartiendo.

Una aplicación puede saber más de lo que parece
Una aplicación puede pedirte permiso para acceder a tu ubicación, cámara, micrófono, contactos, fotos o documentos. Algunas solicitudes son bastante claras. Por ejemplo, una aplicación de mapas necesita tu ubicación, mientras que una de videollamadas necesita acceso a la cámara y al micrófono.
Sin embargo, algunos permisos pueden parecer innecesarios. Un juego sencillo no debería necesitar acceso a tus contactos, mientras que una aplicación de edición de imágenes puede necesitar tus fotos, pero no necesariamente tu ubicación en todo momento.
La información también puede recopilarse a través de tus actividades. Las aplicaciones pueden registrar lo que haces, cuánto tiempo pasas utilizándolas o qué tipo de contenido sueles ver. Aunque estos datos puedan parecer poco importantes por separado, en conjunto pueden revelar mucho sobre tus preferencias y rutinas.
Los permisos que aceptas demasiado rápido
Aún así, pocos de nosotros leemos todos los permisos. Cuando instalas una nueva aplicación, suele ser más fácil pulsar “Permitir” y empezar a utilizarla sin perder tiempo. El problema es que esta acción puede otorgarle acceso a información que realmente no necesita.
Por eso, sería prudente que revisaras periódicamente los permisos. Si una aplicación no necesita tu ubicación, fotos o micrófono, puedes retirar ese acceso desde la configuración de tu dispositivo.
También conviene prestar atención a los cambios que pueden producirse después de una actualización. Una aplicación puede solicitar nuevos permisos con el tiempo, aunque antes no los necesitara. Mirar estas solicitudes antes de aceptarlas te permite determinar qué es necesario y qué se puede declinar.
Lo que descargas también puede afectar
Al mismo tiempo, hay otros aspectos que debes considerar cuando hablamos de seguridad. Las aplicaciones y los documentos que descargas pueden comprometer tu dispositivo si proceden de sitios sospechosos.
Mantener actualizado el sistema operativo de tu ordenador puede ayudarte a reducir algunos riesgos de seguridad. También conviene tener cuidado con los archivos que descargas y evitar aquellos que provienen de fuentes desconocidas, aunque el sitio parezca legítimo.
Si utilizas un ordenador de Apple, contar con el mejor antivirus para Mac puede ser una forma más de proteger tu equipo. No reemplaza los buenos hábitos al descargar software, pero sí puede añadir una capa extra de protección frente a algunos tipos de programas maliciosos.
No todos los datos tienen el mismo valor
En ocasiones, algunos datos pueden parecer totalmente irrelevantes. Un “me gusta” o tu ubicación en un día determinado no parecen, por sí solos, información especialmente sensible. Pero cuando combinas varios de estos datos, pueden revelar mucho más sobre ti de lo que imaginas.
Tu ubicación puede indicar dónde vives y dónde pasas tu tiempo. Las aplicaciones que utilizas pueden mostrar qué sitios visitas en línea y qué temas te interesan. El acceso a tus fotos, contactos y archivos también puede revelar información personal.
Esto no significa que debas rechazar cualquier solicitud de información. Lo importante es evaluar si el permiso solicitado tiene sentido para la función que quieres utilizar.
Recuperar el control empieza con pequeños cambios
Ser más selectivo con los permisos no significa que tengas que renunciar a las aplicaciones. Estas pueden hacer que numerosos procesos sean más fáciles y rápidos. El reto está en encontrar un equilibrio adecuado.
Revisar los permisos, desinstalar las aplicaciones que ya no necesites, mantener tu dispositivo actualizado y descargar software desde sitios de confianza son algunos pasos sencillos que puedes tomar. También es buena idea leer las notificaciones que aparezcan después de una actualización para saber si la aplicación solicita nuevos permisos.
Entender el valor de tus datos
Aunque no puedes controlar toda la información que las distintas plataformas digitales recopilan sobre ti, sí puedes decidir qué aplicaciones instalar y qué permisos concederles. Revisar estas opciones con anticipación te permite compartir solo la información necesaria y negar aquellos accesos que no parecen estar justificados. Fin
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