Carchi.- La biodiversidad de Ecuador vuelve a sorprender a la ciencia, pero el hallazgo llega acompañado de una seria advertencia. Investigadores describieron cuatro nuevas especies de ranas del género Pristimantis en los ecosistemas altoandinos de Carchi. Tres de ellas tienen una distribución conocida inferior a 100 kilómetros cuadrados y se propone clasificarlas como En Peligro Crítico, mientras la deforestación y fragmentación avanzan sobre sus hábitats.

Las nuevas especies son Pristimantis cantrix, Pristimantis carchi, Pristimantis levi y Pristimantis marquezi. El descubrimiento fue realizado por investigadores vinculados a la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), el Instituto Nacional de Biodiversidad y la Universidad Complutense de Madrid, mediante expediciones y análisis que permitieron detectar diferencias que pueden pasar inadvertidas a simple vista.

Cuatro nuevas ranas revelan una biodiversidad oculta en Carchi

Las cuatro especies pertenecen al grupo Pristimantis myersi, conformado por pequeñas ranas terrestres cuya identificación representa un desafío debido a que algunas presentan características externas muy similares.

Para diferenciarlas, los científicos aplicaron un enfoque integrativo: no se limitaron a observar su apariencia, sino que analizaron morfología, vocalizaciones, genética, ecología y distribución geográfica.

Según Daniela Franco-Mena, Mateo A. Vega-Yánez, Malki Bustos, Juan M. Guayasamin y Diego Batallas, el estudio demuestra que la diversidad real de estos anfibios puede estar subestimada cuando las identificaciones se realizan únicamente a partir de sus características externas.

El resultado abre una interrogante mayor: ¿cuántas especies todavía permanecen desconocidas para la ciencia en los bosques y páramos de Ecuador?

Pristimantis cantrix: una pequeña rana bajo una gran amenaza

Pristimantis cantrix fue localizada en Virgen Negra, Cerro La Bretaña y Loma La Esperanza, a altitudes de entre aproximadamente 3.019 y 3.612 metros sobre el nivel del mar.

Su nombre está relacionado con la particular vocalización de los machos. Sin embargo, su situación genera preocupación: su distribución conocida es inferior a 100 km² y su hábitat enfrenta presiones por deforestación y fragmentación.

Por esas condiciones, los investigadores proponen que sea considerada En Peligro Crítico (CR).

Pristimantis carchi: la rana que lleva el nombre de la provincia

La segunda especie, Pristimantis carchi, fue encontrada en un territorio más amplio, tanto en las vertientes occidentales como orientales de los Andes.

Sus registros incluyen Tufiño–Maldonado, Cascadas de Cartagena, Cerro La Bretaña y Morán. Su nombre constituye un homenaje a Carchi, la provincia que conserva sus poblaciones conocidas.

Pese a tener una distribución mayor que las otras especies descritas, la reducción y fragmentación de los bosques montanos representan una amenaza. Los autores proponen ubicarla en la categoría En Peligro (EN).

Pristimantis levi: descubierta en una zona de menos de 100 km²

La situación de Pristimantis levi es todavía más delicada. Su distribución conocida está restringida a Morán, donde fue encontrada entre 2.784 y 2.895 metros de altitud.

Los ejemplares fueron observados principalmente en ambientes altoandinos intervenidos, bordes de caminos, pastizales y áreas de transición.

La especie fue denominada en honor a Jaime Levy y su familia, por sus aportes a la conservación y al trabajo comunitario en el norte de Ecuador y sur de Colombia.

Con un área de ocurrencia estimada inferior a 100 km², los investigadores plantean clasificarla como En Peligro Crítico (CR).

Pristimantis marquezi: una rana ligada al bosque bien conservado

La cuarta nueva especie, Pristimantis marquezi, fue registrada en San Francisco de Pioter, a aproximadamente 3.411 metros sobre el nivel del mar.

A diferencia de otras especies capaces de aparecer en espacios alterados, esta rana está asociada principalmente con bosques montanos de sotobosque denso y bien conservado y es muy rara en ambientes de páramo.

Su nombre honra al biólogo español Rafael Ignacio Márquez Martínez de Orense, reconocido por sus contribuciones al estudio de los sonidos de los animales y la conservación de registros bioacústicos.

También presenta una distribución conocida inferior a 100 km², por lo que los investigadores proponen considerarla En Peligro Crítico (CR).

El dato que enciende las alarmas: Carchi perdió 9.226 hectáreas de vegetación

El descubrimiento científico tiene como telón de fondo una transformación preocupante del territorio. El estudio señala que entre 1985 y 2022 se perdieron aproximadamente 9.226 hectáreas de cobertura vegetal en Carchi.

La expansión agrícola, la ganadería, la apertura de caminos y otras vías de acceso están entre los factores asociados a la deforestación y fragmentación de los ecosistemas donde sobreviven estas especies.

Aunque existen zonas con señales de regeneración natural, una parte importante corresponde a vegetación secundaria. Mientras tanto, los remanentes de bosque primario son cada vez más pequeños y aislados.

La paradoja es evidente: la ciencia continúa descubriendo especies que Ecuador no sabía que tenía mientras sus hábitats enfrentan una creciente presión.

Nuevas especies, pero fuera de áreas protegidas

El estudio plantea además otro desafío para la conservación: varios de los sitios donde fueron encontradas estas ranas no forman parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

Los científicos recomiendan reforzar la restauración de ecosistemas, proteger las zonas de mayor diversidad biológica y, especialmente, recuperar la conectividad entre fragmentos de bosque para evitar que las poblaciones queden aisladas.

El hallazgo de cuatro nuevas especies convierte nuevamente a Carchi en un territorio clave para comprender la extraordinaria biodiversidad de los Andes ecuatorianos. Pero el descubrimiento también deja una carrera contra el tiempo: tres de las cuatro ranas recién descritas ya son propuestas como especies En Peligro Crítico. – INABIO


Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.

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