Por Sun Xiangyang, embajador de China en Ecuador

En marzo de 2026 se celebraron en Beijing la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional y la del XIV Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. En este marco, se revisaron y aprobaron el informe sobre la labor del gobierno y el esquema del XV Plan Quinquenal (2026–2030), que define las principales líneas del desarrollo económico y social del país para los próximos cinco años.

En un contexto internacional marcado por cambios acelerados y ajustes en la gobernanza global, las señales emitidas por las denominadas “dos sesiones” aportan certidumbre y abren nuevas oportunidades de cooperación, especialmente para los países del Sur Global, entre ellos América Latina y el Caribe.

En los últimos cinco años, la economía china ha registrado un crecimiento promedio anual del 5,4% y ha contribuido en torno al 30% al crecimiento económico mundial, superando en conjunto al G7. China no solo mantiene su papel como centro de manufactura global, sino que también se consolida como uno de los principales mercados del mundo.

En 2025, el comercio exterior de bienes alcanzó los 45,47 billones de yuanes (aproximadamente 6,58 billones de dólares), con más de la mitad de este intercambio vinculado a países participantes en la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El país continúa siendo la mayor potencia comercial en bienes y el segundo mayor mercado de importación a nivel global.

A esto se suma la firma de 24 acuerdos de libre comercio con 31 países y regiones, así como la implementación de políticas de exención unilateral de visado para 50 países, reflejo de una apertura sostenida. Para 2026, se ha planteado una meta de crecimiento entre el 4,5% y el 5%, orientada a consolidar reformas, prevenir riesgos y avanzar hacia un modelo de desarrollo de mayor calidad.

China mantiene una relación prioritaria con el Sur Global y concede especial importancia a su vínculo con América Latina y el Caribe. Durante las “dos sesiones”, el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, reiteró que la cooperación con la región se basa en el respeto mutuo, la igualdad y el beneficio compartido. Asimismo, subrayó que esta relación no está dirigida contra terceros ni debe verse afectada por interferencias externas.

Más allá de los cambios en el escenario internacional, China continuará promoviendo la construcción de una comunidad de futuro compartido con América Latina y el Caribe, con el objetivo de ampliar los beneficios de la Asociación de Cooperación Integral para ambas partes.

Desde el anuncio del presidente Xi Jinping sobre la puesta en marcha de cinco programas —solidaridad, desarrollo, civilizaciones, paz y pueblos—, la cooperación ha avanzado de manera sostenida, generando resultados concretos. En este contexto, el XV Plan Quinquenal amplía el espacio de trabajo conjunto en áreas como infraestructura, transición ecológica, economía digital e intercambio entre pueblos.

En 2026 se conmemoran diez años del establecimiento de la Asociación Estratégica Integral entre China y Ecuador, una etapa que ha consolidado los vínculos bilaterales y abierto nuevas perspectivas de cooperación.

China está dispuesta a seguir trabajando con Ecuador para promover la prosperidad compartida. En este momento, resulta clave aprovechar las oportunidades, fortalecer la confianza mutua y avanzar en la construcción de un futuro común que beneficie a ambos pueblos.

Con información de la Embajada de la República Popular China en Ecuador

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *