Berlín, 8 sep (dpa) – Los alumnos alemanes obtuvieron los peores resultados de su historia en el Informe PISA 2025, la evaluación internacional elaborada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En lectura, matemáticas y ciencias, los jóvenes de 15 años evaluados en Alemania «alcanzaron los niveles de competencia más bajos desde el inicio de las evaluaciones PISA», que empezaron en el año 2000, tal y como se indica en la nueva edición del estudio comparativo internacional.
Según los resultados, los alumnos alemanes obtuvieron resultados especialmente malos en lectura, alcanzando una puntuación de 465, frente a los 480 del estudio anterior publicado en 2022.

Asimismo, obtuvieron una puntuación de 464 en matemáticas, por debajo de los 475 de hace tres años, y de 486 en ciencias, por debajo de los 492.
«Lo que vemos hoy es, sin lugar a dudas, un resultado preocupante», declaró la ministra de Educación, Karin Prien, en una rueda de prensa realizada en Berlín con motivo de la publicación del influyente estudio.
Según Prien, los resultados correspondientes al año pasado siguen la tendencia de otros estudios sobre educación y no sorprenden. «La situación no me mejora lo más mínimo, pero no es sorprendente», opinó.
La ministra señaló varios aspectos como preocupantes, destacando que el descenso de las competencias sigue una tendencia a la baja y la brecha social sigue ampliándose. El resultado del Informe PISA, dijo, es inaceptable y muestra que la promesa de movilidad social en el país no está funcionando por el momento.
Además, resaltó el empeoramiento mostrado en ambos extremos del espectro de rendimiento: «No conseguimos hacer justicia al potencial de nuestros alumnos, ni en el segmento de rendimiento inferior ni en el superior».
Tendencia general a la baja
El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la OCDE mide las competencias de los jóvenes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias. Se lleva a cabo cada tres años desde el año 2000.
El rendimiento medio también descendió en 2025 a nivel internacional, según informó la OCDE. Países como Países Bajos y Francia se situaron más o menos al mismo nivel que Alemania.
En 14 países de la OCDE, entre ellos Estonia, Canadá, Suiza y Austria, los alumnos obtuvieron resultados significativamente mejores que los de Alemania.
«No estamos muy por detrás», valoró Samuel Greiff, responsable del estudio en la Universidad Técnica de Múnich. «Pero no estamos a la altura de nuestros propios estándares como nación educativa. No nos encontramos entre los que obtienen mejores resultados», agregó.
Los resultados en Alemania mostraron una estrecha correlación entre el origen social y las oportunidades educativas. «La correlación entre el estatus socioeconómico y el éxito educativo es aproximadamente tres veces mayor en Alemania que en Canadá», señaló Greiff.
A su vez, un alumnado más diverso y los problemas psicológicos y sociales también influyeron en los resultados. Según el experto, «la línea divisoria no se traza entre los jóvenes con y sin origen inmigrante, sino entre los jóvenes procedentes de familias socialmente privilegiadas y los de familias socialmente desfavorecidas».
«La cuestión es hasta qué punto el sistema educativo está preparado para afrontar las diferencias. Muchos países logran convertir los diferentes orígenes en una fortaleza derivada de la diversidad», opinó al señalar que en Alemania este fenómeno no siempre se produce.
