“30-S: el pueblo rescató la democracia”. Con ese enorme titular, una fotografía de Rafael Correa frente a una multitud y una edición dedicada prácticamente por completo a los acontecimientos de septiembre de 2010, el periódico oficial El Ciudadano recordó hace 15 años una de las jornadas más dramáticas de la historia política reciente de Ecuador. Confirmado.net recupera hoy esas páginas como testimonio documental de la versión oficial del 30-S.

Han pasado 16 años desde el 30 de septiembre de 2010 y 15 desde que el periódico oficial El Ciudadano puso en circulación una edición especial destinada a fijar en la memoria los acontecimientos que sacudieron Ecuador durante la sublevación policial y que el Gobierno del entonces presidente Rafael Correa caracterizó como un intento de golpe de Estado.

Las fotografías originales de aquella publicación conservan algo que difícilmente puede reconstruirse únicamente con un resumen histórico: la narrativa, las imágenes, los protagonistas, los testimonios y hasta el lenguaje con el que el Gobierno de la Revolución Ciudadana quiso dejar registrado el 30-S apenas un año después.

La portada resumía toda la edición con dos frases contundentes:

“EL DÍA QUE TRIUNFÓ LA DEMOCRACIA”.

Y debajo:

“30-S: el pueblo RESCATÓ LA democracia”.

Hoy esas páginas son también memoria periodística.

Una edición especial construida para recordar el 30-S

La publicación apareció el 30 de septiembre de 2011, exactamente un año después de los acontecimientos.

No era una edición ordinaria.

Desde la portada hasta sus páginas interiores, El Ciudadano reconstruyó el 30-S desde la posición oficial del Gobierno de Rafael Correa: hubo una sublevación policial, el Presidente permaneció retenido en el Hospital de la Policía, existió un intento de ruptura democrática y la movilización ciudadana, junto con la actuación de las Fuerzas Armadas y unidades policiales, permitió restablecer el orden constitucional.

La Fiscalía documentaría posteriormente que miembros de la Policía utilizaron incluso las frecuencias institucionales durante la sublevación para llamar a otros uniformados a sumarse y que se difundieron mensajes que incitaban a atacar al Presidente y a los grupos que intentaban rescatarlo.

Informe de Fiscalía General del Estado

Pero la edición de El Ciudadano buscó contar algo más que la cronología.

Intentó construir la memoria oficial de aquella jornada.

“30-S: el pueblo rescató la democracia”

La fotografía principal de la portada muestra a Rafael Correa saludando con los brazos levantados desde el Palacio de Carondelet frente a una Plaza de la Independencia abarrotada.

Sobre la imagen aparece el enorme titular:

“30-S: el pueblo RESCATÓ LA democracia”.

En la parte superior se lee:

“El respaldo popular al Jefe de Estado se evidenció en las calles”.

Y la portada anticipaba tres de los temas que desarrollarían las páginas interiores: un informe militar sobre la situación del Presidente, una entrevista con Correa y una crítica al comportamiento de los medios privados.

No era únicamente información.

Era una edición conmemorativa construida alrededor de una tesis política e institucional: la democracia había sido puesta en peligro y había sobrevivido.

“Informe militar confirma secuestro de Presidente”

Una de las páginas más contundentes llevaba este titular:

“Informe militar confirma secuestro de Presidente”.

La publicación se apoyaba en un informe de la Dirección de Operaciones de las Fuerzas Armadas relacionado con los acontecimientos y el operativo desarrollado alrededor del Hospital de la Policía.

La página mostraba además una fotografía de Correa durante su salida del hospital y destacaba la participación del GIR, GOE y GEC en el operativo.

Los documentos estatales y actuaciones judiciales posteriores continuaron utilizando como elemento central de las investigaciones el operativo ejecutado para sacar a Correa del Hospital de la Policía. La Fiscalía lo identifica como “Operación Rescate”. Fiscalía General del Estado

La Asamblea Nacional, apenas una semana después de los hechos, también se refirió oficialmente a Correa como el Presidente que había permanecido “retenido en el Hospital de la Policía”. Asamblea Nacional

“Los ciudadanos, los héroes del 30-S”

Otra de las grandes páginas de la edición estuvo dedicada a las personas que salieron a las calles.

El titular decía:

“Los ciudadanos, los héroes del 30-S”.

El Ciudadano presentó aquella movilización como uno de los elementos fundamentales para impedir la ruptura del orden democrático.

La página recogió testimonios de ciudadanos y familiares de víctimas y recordó que cinco ecuatorianos fallecieron durante los acontecimientos.

Uno de ellos fue el estudiante Juan Pablo Bolaños.

La edición utilizó esas historias personales para trasladar el relato desde las instituciones hacia quienes vivieron directamente la violencia.

“Periodistas arriesgaron su vida en cobertura 30-S”

Una página completa estuvo dedicada a quienes cubrieron periodísticamente los acontecimientos.

“Periodistas arriesgaron su vida en cobertura 30-S”, decía el titular.

Reporteros, fotógrafos, camarógrafos y asistentes relataban las agresiones que sufrieron mientras intentaban registrar lo que estaba ocurriendo.

La edición recogió historias muy gráficas.

El camarógrafo de Ecuavisa Luis Cortés relató cómo una bala pasó cerca de su brazo mientras grababa.

Luis Chiluquinga, de Ecuador TV, contó que escondió su cámara debajo de un coche de venta de hot dogs para evitar perder las imágenes.

También aparecen testimonios de los periodistas Hernán Higuera y Néstor Aguilera, quienes describieron explosiones, gases, disparos y las dificultades para trabajar en medio de los enfrentamientos.

Vista 15 años después, esta página tiene un particular valor documental: conserva la memoria de quienes estaban detrás de las cámaras cuando el país atravesaba horas de enorme incertidumbre.

Ministros y funcionarios también contaron lo que vivieron

Otra página llevó por título:

“Violencia policial alcanzó a ministros y funcionarios”.

Allí aparecen testimonios del entonces canciller Ricardo Patiño, del exministro del Interior Gustavo Jalkh, del exministro coordinador de Seguridad Miguel Carvajal y de Francisco Latorre, entonces asesor presidencial.

El relato oficial presentaba a las autoridades enfrentándose directamente con policías sublevados y con los efectos de gases lacrimógenos.

Una de las frases destacadas correspondía a Latorre:

“El Presidente nunca iba a claudicar”.

La edición construía así una narración coral: Correa, ministros, funcionarios, ciudadanos, periodistas, militares, policías y familiares aparecían contando diferentes dimensiones de una misma jornada.

Los saqueos y el costo económico también tuvieron espacio

El Ciudadano no concentró toda la cobertura en Quito.

Una página advertía:

“Sublevación e intento de golpe causó pérdidas de al menos $156 millones”.

La publicación puso especial atención en los saqueos ocurridos en Guayaquil cuando la ausencia de vigilancia policial dejó sectores comerciales expuestos.

Fotografías mostraban establecimientos saqueados, instalaciones dañadas y episodios de desorden.

La edición presentó esos daños económicos como otra consecuencia directa de la paralización policial.

85 policías habían sido dados de baja

La edición también examinó lo que había ocurrido con los uniformados involucrados.

Uno de sus titulares señalaba:

“85 policías, dados de baja por su participación en el 30-S”.

Otro apartado informaba que, un año después de los acontecimientos, la mayoría de los procesos judiciales iniciados todavía no tenía sentencia.

Esto resulta especialmente interesante desde la perspectiva histórica.

La edición no se publicó cuando el 30-S era ya un acontecimiento completamente procesado por la Justicia. Muchas investigaciones apenas estaban comenzando y varias preguntas permanecían abiertas.

Años después continuarían procesos penales vinculados con distintos episodios de aquella jornada. La Fiscalía ha mantenido investigaciones relacionadas, entre otros hechos, con las muertes producidas durante la operación que permitió sacar al Presidente del hospital. Fiscalía General del Estado

La edición también registró el 30-S fuera de Ecuador

Otra página estuvo dedicada a los ecuatorianos residentes en otros países.

“Migrantes: tristeza e indignación por el 30-S”, tituló el periódico.

La nota relataba cómo comunidades ecuatorianas en Estados Unidos y Europa habían seguido los acontecimientos y cómo preparaban actividades para conmemorar el primer aniversario.

Las imágenes mostraban banderas ecuatorianas y concentraciones de migrantes.

De esta manera, la edición buscaba proyectar la memoria del 30-S más allá de las fronteras nacionales.

La gran entrevista de Rafael Correa un año después

Uno de los contenidos centrales fue una extensa entrevista al entonces Presidente.

El titular ocupaba prácticamente todo el ancho de dos páginas:

“No nos desestabilizan no porque no quieren, sino porque no pueden”.

Correa habló sobre democracia, desestabilización, medios de comunicación, oposición y las consecuencias políticas del 30-S.

La publicación acompañó la entrevista con gráficos sobre aprobación presidencial y percepción de la gestión gubernamental.

Más que una simple entrevista retrospectiva, esas páginas permiten observar cómo Correa interpretaba el 30-S apenas doce meses después de haberlo vivido como protagonista.

“Prensa privada ‘olvidó’ su responsabilidad social el 30-S”

La edición especial dedicó una página completa a cuestionar la cobertura realizada por medios privados.

El titular fue igualmente explícito:

“Prensa privada ‘olvidó’ su responsabilidad social el 30-S”.

La página reprodujo las portadas de Hoy, Expreso, El Comercio y El Universo y las contrastó con la interpretación oficial.

El periódico sostuvo que determinados medios habían presentado los acontecimientos como una simple insubordinación policial y habían minimizado la tesis del golpe de Estado.

Vista desde 2026, esa página permite comprender otro componente fundamental de aquel período: la intensa confrontación entre el Gobierno de Rafael Correa y buena parte de la prensa privada ecuatoriana.

“El pueblo no permitió ni golpe de Estado ni magnicidio”

La línea editorial alcanzó uno de sus puntos más fuertes en otra de las páginas conservadas.

“30 de septiembre, el intento de asesinar la democracia”, decía uno de los encabezados.

Junto a él:

“El pueblo no permitió ni golpe de Estado ni magnicidio”.

En la misma página se presentaba el 30-S como un acontecimiento que debía incorporarse a la memoria nacional.

Ese concepto atraviesa prácticamente toda la edición.

No se trataba solamente de contar qué había ocurrido.

Se trataba de establecer cómo debía recordarse.

La última página: “La voluntad de todo un pueblo”

El cierre visual de la edición fue especialmente potente.

Una fotografía a doble página muestra a Rafael Correa levantando el puño mientras detrás aparece una multitud.

Sobre la imagen, en grandes letras:

“LA VOLUNTAD DE TODO UN PUEBLO”.

En la parte inferior vuelve a aparecer la identidad gráfica creada para el aniversario:

“30-S. El día que triunfó la democracia”.

La imagen resume el concepto editorial de todo el ejemplar: presentar la supervivencia del Gobierno constitucional no únicamente como resultado de una operación de seguridad, sino como consecuencia de una movilización ciudadana en defensa de la democracia.

16 años después, una edición que se convierte en documento histórico

Estas páginas fueron producidas por el periódico oficial del Gobierno de Rafael Correa. Por tanto, constituyen deliberadamente la versión oficial del 30-S construida por la Revolución Ciudadana.

Ese es precisamente su valor al recuperarlas hoy.

No estamos ante una reconstrucción elaborada 16 años después, sino ante un documento publicado apenas doce meses después de los acontecimientos, cuando sus protagonistas todavía ocupaban el poder, las investigaciones continuaban y el impacto político permanecía fresco.

Sus titulares permiten reconstruir el mensaje que el Gobierno quiso dejar para la historia:

“El día que triunfó la democracia”.

“El pueblo rescató la democracia”.

“Informe militar confirma secuestro de Presidente”.

“Los ciudadanos, los héroes del 30-S”.

“Periodistas arriesgaron su vida”.

“El pueblo no permitió ni golpe de Estado ni magnicidio”.

Y finalmente:

“La voluntad de todo un pueblo”.

Dieciséis años después de los acontecimientos y 15 años después de la publicación de este ejemplar, volver a sus páginas permite mirar el 30-S desde la memoria documental de la época y comprender cómo el Estado ecuatoriano contó oficialmente uno de los días más intensos de su historia reciente.

Fuente: El Ciudadano



Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *