Las empresas eléctricas comenzaron a pedir a los hogares que reduzcan el consumo durante el estiaje. La campaña busca proteger los embalses y evitar apagones, pero llega mientras Ecuador todavía enfrenta un déficit de entre 1.000 y 1.200 MW y mantiene pendiente la incorporación de nueva generación.

Ecuador entró nuevamente en modo ahorro de energía. Desde este 29 de septiembre de 2026, empresas eléctricas comenzaron a difundir recomendaciones para que los hogares reduzcan su consumo mientras el país atraviesa el estiaje y disminuye la disponibilidad de generación hidroeléctrica.

La campaña forma parte de las medidas adoptadas por el Gobierno para administrar la demanda y preservar el agua de los embalses. El llamado a los ciudadanos se produce, sin embargo, en un contexto más amplio: el sistema eléctrico todavía enfrenta un déficit de entre 1.000 y 1.200 megavatios (MW) y varios proyectos previstos para incorporar nueva generación no se concretaron este año.

¿Cómo ahorrar energía en los hogares durante el estiaje?

La Empresa Eléctrica Quito (EEQ) difundió varias recomendaciones para disminuir el consumo residencial.

Entre las principales están:

  • Aprovechar la ventilación y la iluminación natural.
  • Utilizar focos LED.
  • Apagar las luces cuando no sean necesarias.
  • Desconectar equipos que no estén siendo utilizados.
  • Evitar mantener aparatos innecesariamente en modo de espera.
  • Revisar periódicamente las instalaciones eléctricas.
  • Utilizar electrodomésticos eficientes.

Para los sistemas de aire acondicionado, la recomendación es mantener temperaturas eficientes y evitar configuraciones excesivamente bajas.

La empresa Centrosur, que presta servicio en sectores de Azuay, Cañar y Morona Santiago, también se incorporó a la campaña.

La distribuidora recomienda revisar las instalaciones para detectar posibles fugas eléctricas, evitar consumos innecesarios y no utilizar electrodomésticos que presenten daños.

Además de contribuir al sistema nacional, estas acciones pueden traducirse en una reducción del consumo y, consecuentemente, del valor mensual de la planilla eléctrica.

¿Por qué Ecuador vuelve a pedir que se reduzca el consumo?

El problema está relacionado directamente con el estiaje y con la estructura de la matriz eléctrica ecuatoriana.

Durante los períodos de bajos caudales disminuye la disponibilidad de determinadas centrales hidroeléctricas. Eso obliga al país a recurrir con mayor intensidad a generación térmica, importaciones de electricidad y otras fuentes disponibles.

El Gobierno reconoce actualmente un déficit de generación de entre 1.000 y 1.200 MW.

La campaña residencial forma parte de una estrategia que incluye también la reducción del consumo de grandes empresas y clientes industriales.

Desde septiembre, segmentos industriales de alto consumo comenzaron a aplicar desconexiones temporales para disminuir la presión sobre el Sistema Nacional Interconectado y preservar el agua del complejo hidroeléctrico Paute-Mazar.

Las industrias también comenzaron a desconectarse

La reducción de la demanda ya no es únicamente voluntaria para determinados sectores.

Este 29 de septiembre, empresas de alto consumo fueron notificadas para cumplir 48 horas de desconexión temporal y programada, después de que no todos los grandes consumidores alcanzaran las reducciones acordadas previamente.

También empresas conectadas a redes de medio voltaje comenzaron a separarse temporalmente del Sistema Nacional Interconectado.

La medida permite que algunas compañías reprogramen sus procesos productivos o utilicen generación propia, pero también genera costos adicionales para sectores que no pueden detener completamente sus operaciones.

La estrategia muestra hasta qué punto el Gobierno está utilizando la reducción de la demanda como una herramienta para atravesar el estiaje.

El problema de fondo: Ecuador todavía necesita más generación

Ahorrar electricidad puede aliviar temporalmente al sistema, pero no resuelve el problema estructural.

Ecuador necesita incorporar 1.650 MW de generación termoeléctrica firme entre 2026 y 2027, según disposiciones del Ministerio de Ambiente y Energía.

De esa capacidad, 1.280 MW deberán ser gestionados por Celec y otros 370 MW por Elecaustro.

Sin embargo, hasta mediados de septiembre, los documentos oficiales registraban apenas 126,5 MW de nueva generación firme en operación comercial.

Además, el crecimiento de la demanda eléctrica obliga al país a incorporar aproximadamente 390 MW adicionales de capacidad firme cada año.

La diferencia entre lo que el sistema necesita y la nueva generación efectivamente disponible ayuda a explicar por qué el ahorro vuelve a convertirse en una pieza importante de la estrategia energética.

Casi tres años después, el problema eléctrico continúa abierto

Daniel Noboa asumió por primera vez la Presidencia en noviembre de 2023. Desde entonces, su administración ha enfrentado una de las crisis eléctricas más graves de las últimas décadas, especialmente durante 2024.

El Gobierno ha adoptado distintas medidas para aumentar la oferta: recuperación de generación existente, incorporación de Toachi Pilatón, contratación de generación flotante, nuevos procesos de generación térmica e importaciones de electricidad.

El Ejecutivo ha incorporado, entre otras fuentes, 204 MW de Toachi Pilatón, central construida en el gobierno de Rafael Correa y mantiene generación mediante barcazas.

Un informe de CENACE citado recientemente señala que la generación firme nueva que se encontraba en operación comercial era de apenas 126,5 MW, mientras el país necesita cientos de megavatios adicionales para cubrir el crecimiento de la demanda y afrontar el estiaje.

El problema eléctrico, además, no comenzó con la actual administración. Ecuador arrastra durante años retrasos en inversiones, generación y mantenimiento del sistema. Sin embargo, después de la crisis de 2024, la incorporación acelerada de nueva generación pasó a convertirse en una de las principales responsabilidades de la actual gestión energética.

Progen: USD 104 millones pagados y 150 MW que no llegaron

Dentro de ese contexto aparece uno de los episodios más controvertidos de la estrategia gubernamental para enfrentar la crisis de 2024: los contratos de Celec con Progen Industries.

La empresa fue contratada durante la emergencia para instalar 150 MW de generación térmica: 100 MW en El Salitral y 50 MW en Quevedo.

Los dos contratos sumaron USD 149,1 millones.

El objetivo era incorporar rápidamente generación firme precisamente para disminuir el déficit eléctrico. Sin embargo, los proyectos no entregaron la energía prevista dentro de los plazos esperados.

Según documentos del denominado caso Apagón recopilados por la Fiscalía, se desembolsaron aproximadamente USD 104,4 millones a Progen sin que esos proyectos hubieran generado un megavatio en el período investigado.

La Fiscalía sostiene que existieron presuntas irregularidades en las fases precontractual, contractual y de ejecución. La investigación se desarrolla por un presunto delito de peculado y alcanzó a 31 procesados.

La existencia de un proceso penal no determina responsabilidades individuales; estas deberán resolverse judicialmente.

El caso Progen resulta relevante para el escenario actual porque esos 150 MW fueron contratados precisamente para aumentar la generación térmica que Ecuador necesita cuando disminuye el agua disponible para las hidroeléctricas.

Fuente: INFORMA ECUADOR



Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.

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