Global Times analiza cómo Washington pretende establecer su dominio estratégico sobre todo el continente americano.
Determinar quién es el ‘Lobo Feroz’ que amenaza la soberanía de los países latinoamericanos es el nuevo elemento de discordia surgido entre China y EE.UU., a raíz de un cruce de declaraciones de sus embajadores en Perú y en Colombia. Un editorial del diario chino Global Times analiza ambas posturas y cuestiona cómo la Casa Blanca intenta tener el dominio estratégico de todo el continente.

El artículo recoge declaraciones del 27 de abril del embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, quien estableció una comparación entre China y el ‘Lobo Feroz’ del cuento ‘Caperucita Roja’ para ilustrar el tipo de relación y de cooperación existente entre Pekín y Lima.
La respuesta de su par chino en Colombia, Zhu Jingyang, no se hizo esperar y adquirió forma de pregunta: ¿acaso al establecer esa relación, no se estaba «mirando al espejo»? «Gritas ‘libre elección’, pero agitas el palo de las sanciones, juegas al ‘país maduro’, pero recurres a la burla barata. Con esto, solo haces que quede muy claro quién es el verdadero ‘Lobo Feroz'», respondió.
Anteriormente, Navarro ya había advertido a Perú de posibles represalias por parte de Washington si no compraba aviones de combate F-16, lo que implica una injerencia en la toma de decisiones por parte del país sudamericano. «Esto no es lenguaje diplomático, es coerción directa, cruda y pura«, respondió Zhu.
A comienzos de este año, EE.UU. ya definió a Perú como un «importante aliado no perteneciente a la OTAN», con planes de ventas militares y una base naval que, según el medio chino, amenazan la soberanía peruana y suscitan preocupación por el control externo.
Hegemonía regional
Para Global Times, las declaraciones «arrogantes» de Navarro también revelan con claridad la «naturaleza siniestra de la hegemonía de EE.UU.» y refleja el impulso de la Casa Blanca a la hora de reafirmar su dominio estratégico en todo el hemisferio occidental, reduciendo la influencia china.
Por ello, considera que el embajador estadounidense es quien representa una amenaza real para la soberanía peruana y no las compañías chinas que crean trabajo y construyen puertos, como el de Chancay, para el que la estatal china COSCO Shipping invirtió unos 1.300 millones de dólares. Se trata de un puerto de aguas profundas, ubicado unos 95 kilómetros al norte de Lima, que se convirtió en un centro logístico para todo el continente.
Además, el medio recordó que China es el mayor socio comercial de Perú, lo que interpreta como un signo de fuerza y de la profundidad de los lazos entre ambos países, basados en sus «propios cálculos estratégicos e intereses nacionales, independientemente de las presiones o influencias externas».
El editorial también destaca que aquellos sitios de los que se retiró capital estadounidense recibieron la inversión y el comercio chino en infraestructura, por lo que consideró que no se trata de una «infiltración», sino de una relación de «beneficio mutuo». El embajador Zhu lo resumió así: «La amistad China-Perú es sólida como una roca. Ningún cuento infantil va a detenerla». A modo de conclusión, el editorial concluye que si EE.UU. quiere saber quién es el ‘Lobo Feroz’ de América Latina debe «mirarse al espejo».
Con información de – RT
