Era domingo por la tarde. Ana y su hermana, embarazada, volvían a Madrid en tren después de pasar el fin de semana visitando a sus padres en Málaga. Iban con su perrito, Boro. Rocío Flores, abogada de 30 años, iba en otro convoy en dirección opuesta. Se dirigía a Huelva tras presentarse a unas oposiciones. De repente el tren de Ana empezó a temblar con fuerza. Y volcó.
En unos segundos llegó el segundo impacto, ambos trenes colisionaron. “Volamos por los aires, fue un caos total”, contaba Flores a este periódico. Después se levantaron en medio de un desastre inimaginable. “Había gente que estaba muy muy mal. Los tenías delante y sabías que se te iban y no podías hacer nada”, decía Ana. La joven también pedía ayuda para encontrar a su perro, desaparecido desde el impacto.

Huelva recuerda a las víctimas del accidente ferroviario con una concentración de silencio
La plaza de las Monjas, en el corazón de Huelva, se ha sumido en un profundo silencio preñado de tristeza para honrar a las víctimas del accidente ferroviario que anoche acabó con la vida de al menos 39 personas. La ciudad, punto de destino de uno de los convoyes que descarriló, contiene el aliento ante la certeza de que la mayoría de las víctimas serán, cuando se confirmen, vecinos de la capital o de la provincia onubense.
Precisamente, el hecho de no poder confirmar la identidad de los fallecidos está siendo el mayor trastorno de los familiares que no consiguen comunicarse con sus allegados que viajaban a bordo de los cuatro vagones del Alvia. “Ojalá podamos ya dar un poco de paz a todas estas familias, porque la incertidumbre es mala”, ha recalcado la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, tras la concentración de silencio.
La regidora popular, muy emocionada, ha reconocido que esta es “la mayor tragedia” a la que se ha enfrentado la ciudad y ha recordado la llegada a lo largo de la madrugada de ayer de los heridos leves en la colisión en autobús desde Adamuz. “Es una situación terrible, las personas que se bajaban del autobús que eran treinta y poco, contaban un panorama absolutamente aterrador”. El consistorio aún no tiene cifras del número de vecinos que hayan podido morir en el descarrilamiento.
