El estudio examinó a unos 7.500 participantes y contrastó su alimentación con diez modelos de dieta.

Un nuevo estudio concluye que seguir una alimentación saludable se asocia con un envejecimiento biológico más lento, aunque no existe una única dieta ideal para lograrlo, según el comunicado de prensa del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE, por sus siglas en alemán).

La investigación, publicada en la revista Nature Communications, analizó los hábitos alimentarios de 7.500 participantes y los comparó con diez patrones considerados saludables, entre ellos la dieta mediterránea, la nórdica, una alimentación basada en plantas, la dieta DASH —diseñada para reducir la presión arterial mediante una alimentación baja en sal y grasas— y la dieta MIND, orientada a apoyar la salud cerebral y la memoria.

Para medir el envejecimiento biológico, el equipo examinó muestras de sangre y analizó «patrones de metilación del ADN», es decir, modificaciones químicas que influyen en la actividad de los genes y que cambian de forma sistemática con la edad. Juliana Tavares, primera autora del estudio, añadió que aplicaron tres relojes epigenéticos distintos para estimar ese envejecimiento a partir del ADN. 

Conclusiones clave

Los resultados mostraron que una mayor calidad de la dieta se relacionaba con un envejecimiento biológico más lento en los diez patrones alimentarios estudiados. Aunque las diferencias entre unas dietas y otras existían, el estudio señala que eran modestas en términos absolutos. Aun así, algunas asociaciones parecieron más específicas, como las vinculadas a la salud cardiovascular en la dieta DASH y las relacionadas con la cognición y la memoria en la dieta MIND.

«En resumen: cuando se trata de ralentizar el proceso de envejecimiento, no hay una sola dieta saludable, sino todo un repertorio de dietas posibles con un efecto positivo», afirmó Tavares. Al mismo tiempo, el equipo también observó que casi nadie encajaba como persona con una alimentación saludable según todos los modelos de manera simultánea, lo que refuerza la idea de que hay varias formas de comer bien.

Paralelamente, los científicos identificaron que la asociación entre buena alimentación y envejecimiento biológico más lento resultó más marcada entre los fumadores, aunque estos no comían de forma más saludable que los no fumadores. Los autores consideran que la explicación biológica sigue abierta. «Una explicación de nuestros hallazgos podría ser que los fumadores obtienen más beneficios para la salud al seguir una alimentación saludable, debido a los enormes efectos perjudiciales del tabaco», sugirió Juliana Tavares.

Con información de – RT

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