Berlín, El canciller alemán, Friedrich Merz, se presentó hoy ante el pleno del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento), para anunciar su programa de Gobierno, en el que se propone volver a las raíces del «milagro alemán» para sacar adelante a una economía en crisis.

Merz hizo su primera declaración parlamentaria como jefe de Gobierno, una semana después de su accidentado comienzo como canciller el 6 de mayo, en el que necesitó dos rondas de votaciones para ser elegido.

«Podemos superar todos los retos, por grandes que sean, con nuestro propio esfuerzo», prometió el político conservador pese a los desafíos nacionales e internacionales que tiene por delante el gobierno que lidera, una coalición formada por la alianza conservadora CDU/CSU y los socialdemócratas del SPD.

«También en lo que respecta a las finanzas públicas», añadió. En concreto, el líder de la CDU anunció más expulsiones de extranjeros sin derecho de asilo, un «nuevo contrato intergeneracional» que implique a los jóvenes y prometió «Wohlstand für alle» («Prosperidad para todos»), retomando el concepto asociado a la recuperación económica del país tras la Segunda Guerra Mundial.

Tres prioridades: prosperidad, seguridad, cohesiónMerz mencionó tres objetivos prioritarios: prosperidad, seguridad y cohesión.

«Queremos gobernar para renovar la promesa de ‘prosperidad para todos'», dijo nada más empezar su discurso. Originalmente, el concepto fue introducido por el también conservador Ludwig Erhard, ministro de Economía alemán entre 1949 a 1963 y luego canciller durante los tres años siguientes (1963-1966), y cuyo nombre está estrechamente asociado al llamado «milagro económico» de la posguerra.

En los años 50, Erhard escribió un libro titulado «Wohlstand für alle».MigraciónAunque Merz subrayó que Alemania es un país de inmigración, también anunció más deportaciones.

«Hemos permitido demasiada inmigración descontrolada y posibilitado demasiada inmigración poco cualificada en nuestro mercado laboraly, sobre todo, en nuestros sistemas de seguridad social», dijo, haciendo balance de los años transcurridos desde 2015.

El líder conservador argumentó que, con la intensificación de los controles fronterizos y más deportaciones, ahora se garantizará más orden en la política migratoria.

Continuará el apoyo a Ucrania el canciller prometió a Ucrania un apoyo firme y continuado. «Una cosa está clara: no somos parte del conflicto y no nos convertiremos en uno», aseguró el líder de la CDU.

«Pero tampoco somos un tercer ajeno o un mediador neutral entre los frentes, por así decirlo».También indicó, en dirección a Estados Unidos, que Occidente no debe permitir que lo dividan: «Por eso seguiré esforzándome al máximo para garantizar la mayor unidad posible entre los socios europeos y estadounidenses».

En las últimas semanas ha surgido la impresión de que el presidente estadounidense, Donald Trump, podría hacer concesiones significativas en las negociaciones sobre un alto el fuego al líder del Kremlin, Vladímir Putin, tanto a costa de Ucrania como en contra de la voluntad del resto de europeos.

En cuanto a Israel, renovó la promesa de anteriores gobiernos de que «la existencia y la seguridad de Israel son nuestra razón de ser».

Esto incluye también el compromiso del gobierno alemán con un alto el fuego, la liberación de todos los rehenes y una paz rápida en la región, añadió.Por otra parte, pidió al Gobierno israelí que proporcione mejores suministros humanitarios a la población de la Franja de Gaza.

Mejores condiciones para la economíaMerz prometió mejores condiciones para el florecimiento de la economía, con rebajas fiscales, inversión en infraestructuras y menos burocracia.

«Podemos utilizar nuestra propia fuerza para volver a ser un motor de crecimiento que el mundo mire con admiración», afirmó.

Aunque dijo que se mantendrán los objetivos climáticos alemanes, europeos e internacionales, el principal destino de lo recaudado con los impuestos a las emisiones de CO2 no será «el presupuesto nacional», sino que se devolverán «a la economía y a los ciudadanos de forma selectiva», prometió.

El dirigente también pidió cautela ante las nuevas posibilidades de endeudamiento del Gobierno alemán.

«(Solo podrán justificarse) si utilizamos este dinero para aumentar de forma permanente y sostenible el valor de nuestras infraestructuras y mejorar el rendimiento general de nuestro país», afirmó.

La alianza entre conservadores y socialdemócratas quiere utilizar en esta legislatura hasta 150.000 millones de euros (168.000 millones de dólares) del fondo de infraestructuras financiado con deuda.

Un fondo que deberá llegar en total a los 500.000 millones en un plazo de 12 años.Respecto a la política laboral, reconoció que es razonable que se llegue a un salario mínley», subrayó Merz, quien sostuvo que deberá surgir de las negociaciones entre las partes.Confirmado.Net – DPA

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