Tras su designación como presidente de la Corte de Justicia, vuelve a la palestra el fallo de Marco Rodríguez junto a los exjueces Iván Saquicela y Edgar Flores Mier que en 2018 revocó una condena de alias ‘Rasquiña’. Dolores Vintimilla, actual esposa de Mario Godoy, fue la defensora del procesado.

La designación del magistrado Marco Rodríguez Ruiz como presidente encargado de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) ha desatado una controversia en las redes sociales, donde se ha empezado a ventilar su papel en un fallo de 2018, que, eventualmente, despejó el camino judicial que dio paso a la libertad de Jorge Luis Zambrano, alias ‘Rasquiña’, el histórico líder de la organización criminal Los Choneros. 

La llegada de Marco Rodríguez a la cabeza del máximo Tribunal de justicia ordinaria de Ecuador, oficializada el 14 de enero de 2026, se produjo tras la renuncia de José Suing, quien se vio obligado a dar un paso al costado tras ser criticado por haber mocionado a Mario Godoy para presidir el Consejo de la Judicatura (CJ). 

Godoy es objeto de un juicio político en la Asamblea Nacional. Se lo señala luego de que se filtrara un audio en el que Henry Gaibor, uno de sus hombres de confianza, presionó al juez Carlos Serrano en un caso de Jezdimir Srdan, narcotraficante serbio que había sido representado jurídicamente por Dolores Vintimilla, esposa de Mario Godoy.

Marco Rodríguez y el caso ‘Rasquiña’

Este cambio de mando en la CNJ ha reavivado el interés por el caso 13246-2012-0033, un proceso judicial por el asesinato de Jairon Carreño Mendoza ocurrido en Manta en 2011, por el cual Zambrano había sido sentenciado originalmente a 25 años de cárcel en calidad de autor. 

Sin embargo, el destino judicial de alias ‘Rasquiña’ dio un giro radical el 9 de octubre de 2018, cuando un Tribunal de Revisión de la Corte Nacional, integrado por el hoy presidente Marco Rodríguez Ruiz junto a los exjueces Iván Saquicela y Edgar Flores Mier, resolvió revocar la sentencia condenatoria y ratificar el estado de inocencia del cabecilla de Los Choneros.

Para este polémico fallo, el Tribunal aceptó como «prueba nueva» los testimonios de un odontólogo y una ingeniera comercial que aseguraron haber visto a Zambrano en Guayaquil el día y la hora del crimen en Manta, lo que llevó a los jueces a concluir que existía una «imposibilidad física» de que el sentenciado hubiera perpetrado el asesinato. 

Con información de PRIMICIAS

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