Ecuador recibió una dura señal sobre el futuro de su educación. Los resultados de su segunda participación internacional en PISA muestran retrocesos en lectura, matemáticas y ciencia frente a 2017. El golpe más fuerte aparece en comprensión lectora: el país perdió 24 puntos, mientras que en matemáticas terminó en el puesto 76 entre 91 sistemas educativos evaluados.

Los resultados, divulgados este martes 8 de septiembre por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), dejan una fotografía preocupante sobre las competencias de los adolescentes ecuatorianos de 15 años.

Pero detrás de las cifras existe una paradoja: la propia OCDE advierte que parte de la caída debe analizarse considerando que Ecuador amplió el acceso a la educación secundaria e incorporó a estudiantes de poblaciones tradicionalmente marginadas.

El dato que alarma: Ecuador pierde 24 puntos en lectura

La comparación con la primera participación ecuatoriana muestra el tamaño del retroceso.

En comprensión lectora, Ecuador pasó de 409 puntos en 2017 a 385 en 2025: una caída de 24 puntos.

En matemáticas, bajó de 377 a 366 puntos, es decir, 11 puntos menos.

En ciencia, pasó de 399 a 393 puntos, seis puntos menos según las cifras proporcionadas.

Los resultados colocaron a Ecuador en:

  • Ciencia: puesto 70 de 91, con 393 puntos.
  • Lectura: puesto 65, con 385 puntos.
  • Matemáticas: puesto 76, con 366 puntos.

La fotografía es contundente: Ecuador retrocedió en las tres áreas evaluadas.

Matemáticas: Ecuador queda en el puesto 76

El resultado matemático merece especial atención.

Con 366 puntos, Ecuador terminó en la posición 76 y quedó considerablemente por debajo del promedio reportado para los países de la OCDE.

La distancia no es solamente estadística. PISA busca determinar hasta qué punto los adolescentes pueden aplicar conocimientos y habilidades a situaciones de la vida real, por lo que sus resultados permiten observar problemas que trascienden la memorización de contenidos.

En lectura ocurre algo similar: comprender, interpretar y evaluar información es una competencia que impacta prácticamente todas las demás áreas del aprendizaje.

Ecuador queda lejos de los mejores resultados

La dimensión de la brecha aparece con mayor claridad al observar los resultados internacionales.

Según los datos difundidos, Ecuador alcanzó 393 puntos en ciencia, 385 en lectura y 366 en matemáticas, mientras los promedios de la OCDE se ubicaron en 484, 463 y 465 puntos, respectivamente.

La mayor diferencia aparece en matemáticas: 99 puntos separan el resultado ecuatoriano del promedio señalado para la OCDE.

La comparación evidencia que el desafío no consiste únicamente en recuperar lo perdido desde 2017, sino en reducir una distancia considerable frente a sistemas educativos con mejores desempeños.

La paradoja que plantea la OCDE: ¿Ecuador cayó porque más jóvenes llegaron a las aulas?

Aquí aparece uno de los elementos más importantes del informe.

La OCDE sostiene que los resultados pueden interpretarse desde una perspectiva diferente cuando se considera la expansión de la educación secundaria hacia poblaciones tradicionalmente marginadas.

Entre 2017 y 2022 aumentó el número de adolescentes de 15 años elegibles para participar en PISA, pese a que la población ecuatoriana de esa edad disminuyó como consecuencia de la menor natalidad.

Para el organismo, aquello sugiere que la escolarización secundaria aumentó.

La hipótesis es relevante: al ingresar al sistema educativo jóvenes procedentes de sectores históricamente desfavorecidos, la composición del universo evaluado cambia.

Esto no elimina el retroceso académico, pero sí obliga a interpretarlo con mayor profundidad: Ecuador enfrenta simultáneamente el desafío de incluir a más estudiantes y conseguir que esa expansión no ocurra a costa de los aprendizajes.

Otra alarma: faltan profesores y materiales

Los resultados educativos no aparecen aislados de las condiciones dentro de las escuelas.

Según la información proporcionada, 25% de los estudiantes evaluados asistía a establecimientos cuyos directores señalaron que la enseñanza estaba obstaculizada por falta de profesores.

El dato sobre recursos es todavía más fuerte.

El 51% estudiaba en centros donde sus directores reportaron escasez de material educativo.

Es decir, aproximadamente uno de cada dos estudiantes evaluados pertenecía a establecimientos cuyos responsables advertían problemas relacionados con los recursos para enseñar.

Más de 9.000 estudiantes pusieron a prueba la educación ecuatoriana

En Ecuador participaron 9.128 estudiantes de 266 instituciones educativas, una muestra representativa de aproximadamente 267.900 adolescentes de 15 años, equivalente a cerca del 84% de la población estudiantil de esa edad, según los datos suministrados.

Las pruebas evalúan tres competencias fundamentales: matemáticas, comprensión lectora y ciencia.

Por eso, los resultados constituyen mucho más que un ranking.

Son una radiografía de las herramientas con las que una generación se prepara para ingresar a la universidad, incorporarse al mercado laboral, comprender información compleja y desenvolverse en una economía cada vez más tecnológica.

El verdadero desafío: más estudiantes en las aulas, pero también mejores aprendizajes

Existe una buena noticia detrás de los malos resultados: más adolescentes de sectores históricamente excluidos estarían llegando y permaneciendo en la educación secundaria.

Pero inclusión y calidad no deberían convertirse en objetivos contrapuestos.

Ecuador enfrenta ahora un desafío enorme: recuperar los aprendizajes perdidos mientras continúa ampliando las oportunidades educativas.

Los números dejan poco espacio para la indiferencia: 24 puntos menos en lectura, 11 menos en matemáticas y una posición 76 en esta última competencia.

PISA no determina por sí sola el futuro de la educación ecuatoriana. Pero sí enciende una alarma que el país difícilmente puede ignorar: si los adolescentes tienen dificultades para comprender lo que leen, resolver problemas matemáticos y aplicar conocimientos científicos, las consecuencias terminarán saliendo de las aulas y llegando a toda la sociedad.

Fuente: OCDE



Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial, a partir de información proporcionada y verificada por la redacción.

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