La fiebre del Mundial 2026 no solo se vive en las canchas. En Guayaquil, decenas de artesanos trabajan contra el reloj para atender la creciente demanda de réplicas de la Copa del Mundo, figuras de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y jugadores de la selección ecuatoriana.

Escuelas, restaurantes, centros comerciales y empresas han convertido el torneo en una oportunidad económica para quienes viven del arte y la elaboración de monigotes.

La Copa del Mundo se convierte en el producto más solicitado

En talleres ubicados en la tradicional zona artesanal de la calle 6 de Marzo y otros sectores del suroeste de Guayaquil, la producción de figuras relacionadas con el Mundial 2026 se ha intensificado durante las últimas semanas.

Entre los artículos más demandados destacan las réplicas del trofeo de la Copa del Mundo, utilizadas para exhibiciones, eventos corporativos, activaciones comerciales y actividades escolares.

Luis Ronquillo, artesano con años de experiencia en la elaboración de monigotes, asegura que la demanda ha aumentado considerablemente conforme se acerca el torneo.

«Todos los días llegan personas preguntando por las copas. Las quieren para eventos, exhibiciones y actividades relacionadas con el Mundial», comenta mientras trabaja en una estructura de más de dos metros de altura.

Messi y Cristiano Ronaldo siguen siendo los favoritos

Aunque el Mundial contará con nuevas figuras y talentos emergentes, los nombres de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo continúan liderando las preferencias de los clientes.

Escuelas y colegios solicitan con frecuencia figuras de ambos futbolistas para olimpiadas estudiantiles, concursos y actividades deportivas.

También existe interés por personajes vinculados a la selección ecuatoriana y por la mascota oficial del torneo.

La popularidad de Messi y Cristiano demuestra que, incluso en la recta final de sus carreras, ambos siguen siendo referentes mundiales capaces de movilizar la pasión de aficionados de todas las edades.

Artesanos encuentran alivio económico gracias al Mundial

Para muchos talleres, la temporada mundialista representa un respiro financiero en meses tradicionalmente complicados.

Ronquillo explica que la fabricación de figuras permite cubrir gastos operativos, mantener empleos y sostener los negocios hasta la llegada de la temporada de fin de año, cuando la producción de monigotes vuelve a incrementarse.

Las figuras elaboradas en papel tienen costos más accesibles y son una de las opciones más solicitadas por quienes buscan decoraciones temporales para eventos relacionados con el fútbol.

Algunas copas de papel pueden costar desde 160 dólares, mientras que las versiones elaboradas en fibra de vidrio alcanzan valores cercanos a los 2.000 dólares dependiendo del tamaño y los acabados.

Talleres trabajan a contrarreloj para cumplir los pedidos

En el suburbio de Guayaquil, Charles Vilema y su equipo también experimentan un aumento en la demanda.

Su taller fabrica copas mundialistas en espumafón y fibra de vidrio, además de figuras de futbolistas y elementos decorativos para instituciones educativas y negocios.

Según explica, los pedidos se han multiplicado conforme avanza la expectativa por el torneo.

«Gracias a Dios ha salido bastante trabajo. Nos están pidiendo muchas copas y figuras de jugadores», afirma.

Los procesos de elaboración pueden tardar entre tres días y una semana, dependiendo de la complejidad de la estructura y los acabados requeridos.

Escuelas y colegios impulsan gran parte de la demanda

Uno de los sectores que más dinamiza este mercado es el educativo.

Pablo Chichande, otro de los artesanos tradicionales de la calle 6 de Marzo, señala que los establecimientos educativos solicitan figuras para olimpiadas deportivas, concursos y decoraciones temáticas.

Actualmente trabaja en la elaboración de copas mundialistas y figuras de Cristiano Ronaldo de aproximadamente 1,50 metros de altura.

El artesano estima que los pedidos podrían incrementarse significativamente si Ecuador logra avanzar en el Mundial.

La pasión por el fútbol mueve la economía local

El Mundial de fútbol tiene un impacto que va más allá de los estadios y las transmisiones televisivas.

En ciudades como Guayaquil, la pasión por el deporte genera actividad económica para comerciantes, emprendedores, diseñadores, impresores y artesanos que encuentran en el torneo una oportunidad para aumentar sus ingresos.

Los talleres de monigotes y escenografías se convierten así en protagonistas silenciosos de una fiesta que moviliza a millones de personas alrededor del mundo.

El Mundial 2026 impulsa nuevos negocios en Ecuador

La Copa Mundial 2026 será la más grande de la historia, con 48 selecciones participantes y más de 100 partidos distribuidos entre Estados Unidos, México y Canadá.

La expectativa generada por el torneo ha provocado un incremento en la demanda de productos temáticos, decoración deportiva y artículos promocionales en varios países de América Latina.

En Ecuador, especialmente en Guayaquil, los artesanos han sabido aprovechar esta oportunidad para transformar la pasión futbolera en una fuente de ingresos que fortalece la economía popular y mantiene vivas tradiciones de trabajo manual reconocidas a nivel nacional.

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Con información de – El Universo

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