Trump define la operación como “masiva” y anima a los iraníes a tomar el poder cuando acabe. La primera oleada de bombardeos fue dirigida contra los principales dirigentes, incluidos el líder supremo y el presidente. La respuesta de Teherán llega a Israel y a bases de EE UU en Oriente Próximo, donde se suceden los cierres de espacios aéreos.

Ocho meses después de la última guerra, Israel y Estados Unidos han lanzado un extenso y potente ataque contra Irán. Es un episodio inédito en la historia de Oriente Próximo, tanto por ser una operación conjunta desde el inicio como porque, esta vez, su objetivo es claramente tumbar el régimen de los ayatolás. La primera oleada de bombardeos fue dirigida contra los principales dirigentes, incluidos el líder supremo, Ali Jamenéi, y el presidente, Masoud Pezeshkian, según los corresponsales militares de Israel.

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha definido la operación como “masiva” y ha instado al pueblo iraní a tomar el poder cuando acabe. Aún se desconocen las consecuencias de los bombardeos e Irán ha quedado sin conexión telefónica ni internet. La respuesta de Teherán ha llegado a Israel y a bases de EE UU en Oriente Próximo. Se han registrado explosiones en Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

El Gobierno iraní ha emitido a su vez una declaración a través de su portavocía en la que define el ataque como “una prueba para la resistencia nacional del pueblo iraní”: “Esta mañana, el régimen sionista [Israel], en colaboración con el gobierno estadounidense, atacó nuestra querida patria”, empieza el comunicado.

Ese ataque, del que subraya que, como sucedió antes de los bombardeos de junio, “ha ocurrido una vez más durante las negociaciones [de un acuerdo nuclear]”, apunta a un objetivo, según reza la nota: “socavar” la soberanía nacional y la integridad territorial de nuestro querido Irán”.

El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha anunciado la campaña bélica en torno a las 08.00, hora local (07.00, en la España peninsular) y ya desde primera hora de la mañana se han escuchado explosiones en Teherán, la capital iraní.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que venía presionando a Trump por un cambio de régimen en Irán, ha asegurado que esta guerra será “mucho más fuerte” que la que inició en junio y que busca “eliminar la amenaza existencial que representa” el Gobierno de los ayatolás. La operación durará al menos varios días. “Lo que haga falta”, en palabras de Netanyahu.

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