El cocinero danés dimitió el pasado miércoles tras varias semanas de denuncias en redes sociales sobre el comportamiento abusivo que tuvo durante años hacia empleados y estudiantes que pasaron por su restaurante en Copenhague.
La mecha la prendió una publicación en redes sociales. A comienzos del mes de febrero, Jason Ignacio White, exjefe de fermentación del restaurante Noma de Copenhague, compartió en su perfil de Instagram un comentario en el que explicaba una situación que presenció mientras trabajaba en el multipremiado establecimiento danés.
Según White, una estudiante en prácticas se quemó la cara con vapor al abrir el horno y, en lugar de prestarle ayuda inmediatamente, parte del personal de Noma se rio de ella. A este testimonio le siguió una avalancha de historias de abuso sufridas por estudiantes y trabajadores del restaurante, protagonizadas, en su mayoría, por su jefe de cocina y propietario, René Redzepi (hay varios testimonios que apuntan a otros miembros de Noma que ocuparon puestos de responsabilidad y que también exhibieron comportamientos abusivos hacia el personal).
Durante semanas, la cuenta de Instagram de Jason Ignacio White se convirtió en el epicentro de las acusaciones contra Redzepi, ahora recogidas en una web: Noma Abuse. Entre los testimonios hay relatos de violencia física, verbal y emocional.
Se habla de golpes, empujones, pinchazos con un tenedor de barbacoa por debajo del mostrador de la cocina (para que los clientes no pudieran verlo desde el comedor), amenazas, insultos, humillaciones y castigos en público, de los que se derivaban altísimos niveles de estrés y ansiedad entre el personal. Otro de los temas más repetidos en estas denuncias ha sido el de las interminables jornadas de trabajo, que en el caso de los estudiantes en prácticas, ni siquiera eran remuneradas.
Todo esto sucedía en las semanas previas a que Noma inaugurara un restaurante efímero en Los Ángeles, con un precio de 1.500 dólares el cubierto (1.300 euros). Las reacciones se han precipitado en cadena a lo largo de esta semana a raíz de la publicación, el pasado 7 de marzo, de un artículo en The New York Times en el que 35 exempleados de Noma relataban los abusos vividos en el restaurante durante más de una década.
“Ir a trabajar era como ir a la guerra”, afirmaba una de las exempleadas en este artículo. Los testimonios que se recogen relatan hechos ocurridos entre 2009 y 2017, aunque varios de los entrevistados reconocen que otros chefs de alto rango de Noma mantuvieron esta cultura abusiva en la cocina después de esa fecha, con la aprobación tácita de Redzepi.
Enlaces relacionados
Testimonios de extrabajadores Noma Abuse
Con infromación de El País
