Quito, El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció el martes el fin del subsidio a la electricidad para las empresas mineras.
«Las mineras en Ecuador consumen más energía de la que necesita un hospital para operar. Y aún así, su tarifa de energía ha sido subsidiada por el Estado. Ese subsidio incongruente e injusto que han tenido las mineras, no va más», afirmó el mandatario en su cuenta en la red social X.
Según informó el mandatario, junto a la ministra encargada de Energía y Minas, Inés Manzano, se trata del primer paso para que este beneficio no llegue a los mayores consumidores.
«Los subsidios deben ir a quien más los necesita. Con sentido de justicia y acciones, estamos arreglando el sistema roto que nos dejaron. No pararemos», puntualizó.
El anuncio llega tras declaraciones de Manzano, quien advirtió el domingo que esta sería una semana crítica en temas energéticos, pues los próximos días serán determinantes para la estabilidad del sistema eléctrico del país.
La funcionaria señaló que entre las medidas adoptadas para hacer frente a la crisis está la desconexión del 31 por ciento del consumo eléctrico en el sector industrial en horarios determinados por los empresarios de esa rama.
El presidente también asistió a la entrega de licencias ambientales para los proyectos solares (Imbabura (120 MW); Ambi (60 MW); Intiyana (60 MW) Urcuquí (60 MW), y para dos centrales hidroeléctricas (El Rosario, 50 MW) y Santa Rosa (50 MW), con una potencia de generación total proyectada de 400 MW.
Entre otras acciones anunciadas están la reducción a cero por ciento del arancel de importación de generadores de energía por los próximos 12 meses y la emisión de líneas de crédito por parte de Banecuador, con una tasa reducida para financiar el 100 por ciento para la compra de generadores eléctricos y paneles solares.
Ecuador afronta una situación energética compleja desde finales de 2023 debido al fenómeno del estiaje, o bajo caudal de las fuentes que tributan a las hidroeléctricas, que llevó a la programación de apagones de hasta 10 horas diarias.
El Gobierno también atribuye la crisis a la falta de mantenimiento de las generadoras, el aumento del consumo por crecimiento poblacional y corrupción en el sector.
Con información de Agencia Sputnik
