Lima, 1 sep (Sputnik).- El Gobierno peruano, a través del Ministerio de Cultura (Mincul), destinó una partida presupuestaria de cuatro millones de soles (1,2 millones de dólares) a fin de proteger el patrimonio arqueológico nacional frente a los estragos del fenómeno climático El Niño.
«El Ministerio de Cultura ha destinado 4 millones de soles para ejecutar acciones de prevención orientadas a proteger el patrimonio histórico y arqueológico del país ante los posibles efectos del fenómeno El Niño», señaló la cartera en un comunicado.

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El Mincul indicó que ha logrado identificar 536 puntos críticos del patrimonio arqueológico que necesitan de una protección especial ante el fenómeno natural.
Entre los lugares considerados de mayor riesgo figuran el complejo arqueológico prehispánico de Chan Chan, ubicado en la costa norte peruana; la ciudadela de Kuélap, ubicada en la Amazonía norte; así como el Santuario Histórico Bosque de Pómac, ubicado en la costa norte.
Asimismo, el Mincul busca proteger diversos sitios arqueológicos de los departamentos norteños de Lambayeque, Piura, La Libertad y Tumbes.
Por otro lado, la cartera afirmó que la partida presupuestaria permitirá realizar acciones de acuerdo con el nivel de riesgo de cada lugar, a fin de disminuir los daños que podrían provocar las lluvias intensas, inundaciones y otros eventos asociados a El Niño.
Asimismo, el Mincul informó que se ha creado una Comisión de Gestión del Riesgo de Desastres, que tendrá a su cargo coordinar las medidas de prevención y protección de los bienes culturales frente a posibles emergencias.
Esta comisión tendrá una interacción constante con el Instituto Nacional de Defensa Civil.
El fenómeno El Niño, que está presente actualmente en el país, consiste en la llegada de corrientes calientes al mar ubicado frente a las costas de Perú y Ecuador, lo que produce una alteración de sus aguas naturalmente frías.
Este evento produce precipitaciones abundantes en la costa y los Andes bajos, así como sequías en las zonas altoandinas y Amazonía, afectando actividades económicas de toda índole, en particular la agricultura.
Los efectos más severos del fenómeno se prevé que se presenten para la temporada de verano, entre diciembre y marzo. (Sputnik)
