Ocho cuerpos enterrados en dos fosas clandestinas, dos vehículos incinerados y un territorio donde no existen permisos para actividades mineras forman parte de la escena que ahora investiga la Policía en Huasipamba, cantón Pucará, provincia de Azuay. El hallazgo, confirmado este domingo 9 de agosto de 2026, abre una investigación para determinar quiénes son las víctimas, cómo murieron y qué ocurrió en esta zona de difícil acceso.

De acuerdo con información preliminar proporcionada por Pablo Inga, jefe de la Policía Judicial, las víctimas serían siete hombres y una mujer. Los cuerpos fueron encontrados distribuidos en dos fosas, con cuatro cadáveres en cada una, enterrados aproximadamente a dos metros de profundidad.

Ocho cuerpos en Pucará: Criminalística estima que murieron 48 horas antes

Los primeros análisis de Criminalística establecieron que las ocho personas habrían muerto aproximadamente 48 horas antes de ser encontradas. Sin embargo, todavía se deben practicar las pericias forenses para establecer oficialmente las causas de los fallecimientos.

La escena dejó otro elemento que aumenta las interrogantes alrededor del caso: dos vehículos completamente incinerados fueron localizados en el mismo sector. Los automotores quedaron incorporados como indicios dentro de la investigación para establecer si guardan relación con las víctimas y con las circunstancias en las que se produjeron las muertes.

El hallazgo ocurrió en una zona vinculada con minería ilegal en Azuay

La Policía informó que el terreno donde fueron localizadas las fosas no registra permisos de exploración o explotación y tampoco consta en el catastro minero, un elemento que dirige parte de las investigaciones hacia las actividades ilegales que se desarrollarían en el sector.

Por ahora, las autoridades no han establecido públicamente que la muerte de las ocho personas sea consecuencia directa de disputas relacionadas con minería ilegal. Esa eventual conexión deberá determinarse durante las investigaciones.

El hallazgo vuelve a poner bajo atención los territorios donde la explotación minera clandestina puede desarrollarse lejos del control estatal y donde las condiciones geográficas dificultan tanto la vigilancia como la respuesta de las autoridades.

Seis horas para llegar a la zona donde estaban las fosas

Huasipamba se encuentra en un área de complejo acceso. Las condiciones geográficas y climáticas hacen que el desplazamiento desde Cuenca hasta el lugar pueda tomar alrededor de seis horas, según la información policial.

Esta dificultad complicó las operaciones de recuperación de los cadáveres y el levantamiento de indicios en una escena que ahora deberá ser reconstruida para determinar qué ocurrió antes de que las ocho víctimas terminaran enterradas.

Los cuerpos fueron trasladados al Centro Forense Zonal 6

Los ocho cadáveres fueron trasladados al Centro Forense Zonal 6, donde se realizarán los procedimientos necesarios para establecer oficialmente sus identidades y determinar las causas de muerte.

La investigación deberá esclarecer además quiénes llevaron los cuerpos hasta Huasipamba, por qué fueron enterrados en dos fosas, cuál es la relación de los vehículos incinerados con el crimen y si detrás de las muertes existe una disputa vinculada con las actividades ilegales detectadas en esta zona de Azuay.

El hallazgo de ocho cuerpos en Pucará, Azuay, deja así una de las escenas criminales más graves registradas recientemente en la provincia y abre una investigación que podría revelar qué ocurre en una zona marcada por actividades mineras sin autorización. Fin

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *