El número de personas que padecen hambre en el mundo podría alcanzar la cifra récord de 673 millones, advirtió el Consejo de Seguridad de Rusia.
La prolongación de la crisis en Oriente Medio pone en peligro la seguridad alimentaria mundial, advirtió este lunes el secretario adjunto del Consejo de Seguridad de Rusia, Alexánder Máslennikov.
«La escalada del conflicto en Oriente Medio plantea riesgos cada vez mayores para los sistemas alimentarios y el comercio, lo que tiene un impacto negativo considerable en la seguridad alimentaria mundial», subrayó en un comunicado, indicando que el principal factor que crea el riesgo es el bloqueo del estrecho de Ormuz, que «ya ha provocado la interrupción de las cadenas de suministro de alimentos y materias primas».
El alto cargo afirmó que, en el futuro, la seguridad alimentaria mundial se verá afectada negativamente por «la magnitud de los daños sufridos en los países de la región en las plantas de producción de fertilizantes agrícolas, así como en la infraestructura energética para la producción de gas natural licuado (GNL), utilizado en su fabricación». Otro factor negativo es el aumento significativo del coste del flete marítimo, que afecta a la rentabilidad del sector agroindustrial, agregó.
Consecuencias drásticas
En ese contexto, señaló que el déficit de volumen físico de alimentos podría materializarse hacia el tercer o cuarto trimestre de 2026. De acuerdo con Máslennikov, a largo plazo, las pérdidas totales en los mercados alimentarios mundiales podrían ascender entre el 0,5 % y el 2 % del PIB mundial, lo que equivale a «pérdidas de entre 0,7 y 2,2 billones de dólares«.
Además, advirtió que el número de personas que padecen hambre en el mundo podría aumentar en 45 millones hasta alcanzar la cifra récord de 673 millones de personas.
Al mismo tiempo, señaló que Rusia se encuentra en una posición sólida para aumentar el suministro de alimentos a Oriente Medio, así como a países de Asia, África y América Latina.
El estrecho de Ormuz, la verdadera ‘arma’ de Irán
- El pasado martes, EE.UU. e Irán pactaron una tregua de dos semanas y acordaron reabrir el estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20 % de todo el petróleo y el gas que se comercia en el mundo.
- Sin embargo, el estrecho marítimo ha permanecido cerrado ‘de facto’ desde el anuncio. Después de la ronda de negociaciones en Islamabad, que arrancó el pasado sábado y terminó sin el resultado esperado debido a varios desacuerdos entre ambas partes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que bloquearía el estrecho de Ormuz y que otros países se sumarían a su iniciativa.
- Mientras, desde la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán han recordado a EE.UU. que Irán «tiene plena autoridad sobre la gestión inteligente del estrecho de Ormuz» y cualquier intento por parte de buques militares de pasar por la vía marítima será tratado con severidad.
Confirmado.net – RT
