Quito, El ministro de Infraestructura y Transporte de Ecuador, Roberto Luque, admitió este lunes que el retiro del subsidio al diésel no fue «perfectamente socializado» con el sector, que rechaza la medida y realiza cierres de vías desde la madrugada del domingo.
«Lo que sí hicimos fue una medida que, si no fue perfectamente socializada, por lo menos fue pensada para que los recursos vayan a los que más los necesitan», dijo el funcionario en entrevista con el canal local Ecuavisa.
Luque señaló que mantuvo conversaciones previas con dirigentes transportistas, pero no con todos, al tiempo que expresó su apertura al diálogo para «escuchar sus preocupaciones, ponerlas en blanco y negro y empezar a trabajar en ellas, en las que sean posibles».
El viernes, el Gobierno eliminó el subsidio al diésel y anunció el incremento del precio del galón de 1.80 a 2.80 dólares hasta el próximo 11 de diciembre.
A partir de esa fecha, podría aplicarse un nuevo valor, según los cálculos que se realicen entonces.
El Ejecutivo indicó que se busca generar un ahorro de 1.100 millones de dólares.
También anunció varias medidas de compensación para el transporte por ocho meses, con posibilidad de ampliación por otros cuatro, a fin de evitar el alza del precio del pasaje.
Las acciones del Gobierno generaron el rechazo de varios gremios, entre ellos la Federación de Transporte de Pichincha, que había anunciado un paro para este lunes; sin embargo, el domingo suspendió temporalmente la medida tras un diálogo con la Agencia Nacional de Tránsito, que culminó con el acuerdo de instalar mesas de trabajo durante 30 días.
No obstante, en la provincia de Carchi (norte), fronteriza con Colombia, se registraron cortes en varias vías desde la medianoche del domingo.
Según el Gobierno, 23.300 choferes del transporte de pasajeros recibirán entre 400 y 1.000 dólares mensuales como compensación, lo que representa una inversión estatal de 220 millones de dólares.
Para acceder al beneficio, los agremiados deberán registrarse en una plataforma digital habilitada desde el fin de semana, la cual se actualizará semanalmente.
Hasta ahora, solo 1.500 se habían inscrito, aunque el Gobierno espera que se sumen alrededor de 20.000, según indicó el funcionario.
El Gobierno anunció también el Plan Nuevo Transporte para la renovación de las unidades que prestan este servicio y dijo que se entregarán otros 150 millones de dólares, lo cual consiste en un bono de chatarrización de hasta 20.000 dólares, además de créditos a una tasa preferencial subsidiada del nueve por ciento.
A su vez, se pagará una deuda histórica de 80 millones de dólares al transporte de pasajeros y se invertirán 10 millones en vehículos para seguridad vial, así como otros 23 millones de dólares en zonas de descanso y en controles de peso y dimensiones en la red vial estatal.
También se prevé una compensación económica de tres meses para los sectores de transporte comercial, como son de carga pesada, carga mixta, escolar, institucional y turístico.
A ello se suman otras compensaciones para la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los jubilados y a los constructores de proyectos inmobiliarios, así como para pescadores y campesinos.
Luque señaló que las compensaciones ascienden a un valor similar al ahorro que se espera con la eliminación del subsidio, pero algunas de estas son temporales.
Confirmado.net – Sputnik
