Por Sun Xiangyang, embajador de China en Ecuador

Actualmente, la situación en Oriente Medio y el Golfo se encuentra en una fase clave de transición de la guerra hacia la paz. En esta coyuntura, mantener el impulso del alto el fuego y de las negociaciones constituye una aspiración compartida tanto por los países de la región como por la comunidad internacional. Con el objetivo de seguir promoviendo la distensión y consolidar la paz y la estabilidad en Oriente Medio, el presidente de China, Xi Jinping, ha formulado cuatro propuestas:

Primero, persistir en el principio de coexistencia pacífica. China apoya a los países de la región en el fortalecimiento de sus relaciones y en la construcción de una arquitectura de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible en Oriente Medio y el Golfo.

Segundo, persistir en el principio de soberanía nacional. La soberanía, la seguridad y la integridad territorial de los países del Golfo deben ser respetadas escrupulosamente.

Tercero, persistir en el principio del Estado de derecho internacional. Es imperativo defender el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas; el orden basado en el derecho internacional; y las normas fundamentales de las relaciones internacionales consagradas en la Carta de la ONU, evitando que el mundo retroceda a la ley de la selva.

Cuarto, mantener un enfoque equilibrado entre desarrollo y seguridad. China está dispuesta a compartir las oportunidades de su modernización con la región, mientras todas las partes deben crear un entorno favorable para el desarrollo de los Estados del Golfo.

La soberanía, la seguridad y los derechos e intereses legítimos de Irán, como Estado ribereño del estrecho de Ormuz, deben ser respetados y protegidos. Al mismo tiempo, es fundamental garantizar la libertad y la seguridad de la navegación internacional en esta vía estratégica. Las cuatro propuestas presentadas por el presidente Xi Jinping reflejan la posición coherente de China y sus esfuerzos activos por promover la paz y resolver disputas mediante el diálogo. Como una SOLUCIÓN CHINA para la paz, esta iniciativa cuenta con un amplio respaldo tanto en la región como en la comunidad internacional.

China sigue de manera inquebrantable el camino del desarrollo pacífico y promueve que todos los países avancen conjuntamente en esa dirección, realizando esfuerzos constantes para resolver los temas candentes internacionales.

El año pasado, China y América Latina y el Caribe unieron esfuerzos para poner en marcha cinco programas destinados a construir una comunidad de futuro compartido. Uno de ellos es el programa de paz, mediante el cual China trabaja con la región para implementar la Iniciativa para la Seguridad Global y respalda la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, así como la Declaración de los 33 países de la región para establecer una Zona Libre de Armas Nucleares. Asimismo, China impulsa la cooperación con América Latina y el Caribe en áreas como gestión de desastres, ciberseguridad y la lucha contra el terrorismo, la corrupción, el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, con el objetivo de fortalecer la seguridad y la estabilidad regional.

En un mundo cada vez más cambiante y turbulento, resulta más apremiante que nunca mantener la confianza, fortalecer la solidaridad y profundizar la cooperación, alzando la voz por la paz y trabajando por el desarrollo.

Como una de las principales fuerzas de paz, estabilidad y justicia a nivel global, China está dispuesta a trabajar junto con Ecuador y todos los países amantes de la paz, para avanzar hacia el noble objetivo de construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad y seguir escribiendo nuevos capítulos de paz, desarrollo y cooperación de ganancias compartidas en nuestra era.

Por Sun Xiangyang, embajador de China en Ecuador

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