Quito, 29 ago (Sputnik).- El exministro ecuatoriano del Interior José Serrano, acusado de ser uno de los autores intelectuales del asesinato de un candidato presidencial en 2023, fue deportado de EEUU a su país y será trasladado a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro, informó este viernes el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.
«Lo dijimos, lo cumplimos. José Serrano, ministro de Interior de (expresidente Rafael) Correa (2007-2017), nuevo huésped de El Encuentro», escribió Noboa desde su cuenta en X.
El mandatario acompañó su mensaje con dos fotografías, en las que se observa a Serrano abordando un avión presumiblemente desde EEUU con destino a su país de origen, donde sería juzgado por el crimen de Fernando Villavicencio, asesinado tras salir de un mitin electoral.
En su escueto mensaje, el mandatario ecuatoriano lanzó una advertencia contra Correa.
«Ya mismo te toca a ti, Correa», añadió Noboa.
En octubre pasado, una jueza dictó prisión preventiva contra Serrano y el empresario ecuatoriano Xavier Jordán, ambos radicados en EEUU e investigados como posibles autores intelectuales del crimen de Villavicencio.
En este caso, un ciudadano identificado como Marcelo L. señaló que Jordán sería el mentor y financista del atentado contra Villavicencio, con un monto estimado en un millón de dólares, destinado a contratar a integrantes de la banda delincuencial «Los Lobos» y disidentes del «Frente Oliver Sinisterra» y afirmó que Serrano habría manipulado la seguridad del excandidato.
En tanto, el exoficial de Policía Ronal H. señaló que Serrano habría solicitado los seguimientos del excandidato presidencial y aseguró que él fue contratado por el exministro para vigilar a Villavicencio.
Otro de los implicados como autor intelectual de este crimen es el exparlamentario Ronny Aleaga, contra quien fue dictada igualmente prisión preventiva en septiembre pasado, aunque se encuentra fuera del país.
Uno de los sospechosos del crimen murió el mismo día del crimen de Villavicencio, tras resultar herido, mientras otras seis personas sospechosas fueron asesinadas mientras permanecían recluidas en Quito y Guayaquil.
Por este caso, también fueron condenadas otras cinco personas, de ellas dos a 34 años y ocho meses de cárcel, mientras que las tres restantes recibieron una sanción de 12 años de prisión en calidad de cómplices, en julio de 2024. (Sputnik)
