A pocos meses de definirse el mapa electoral rumbo a las elecciones seccionales de 2026, una nueva fractura sacude a la Revolución Ciudadana. Su presidenta, Gabriela Rivadeneira, denunció públicamente que el exviceprefecto del Guayas, Carlos Serrano, estaría promoviendo un reacomodo de candidaturas fuera del movimiento, lo que configuraría un presunto “boicot” político en una de las provincias clave del país.

Crisis interna en Guayas tensiona al correísmo

La alerta lanzada por Rivadeneira expone un escenario de creciente tensión dentro del correísmo en el Guayas, una provincia estratégica en términos electorales. Según la dirigente, Serrano estaría contactando directamente a alcaldes y cuadros políticos electos bajo la bandera del movimiento para persuadirlos de cambiar de línea política.

El objetivo, de acuerdo con la denuncia, sería redirigir estas candidaturas hacia Centro Democrático, lo que debilitaría la estructura territorial de la Revolución Ciudadana de cara a los comicios seccionales previstos para noviembre de 2026.

Las acusaciones: llamadas, pactos y ruptura política

En su pronunciamiento, Rivadeneira no solo advierte sobre contactos directos con autoridades locales, sino que sugiere la existencia de acuerdos políticos que estarían detrás de estas acciones.

Entre los puntos más relevantes de su denuncia destacan:

  • Señalamientos de que Serrano estaría llamando a alcaldes para cambiar de filas políticas.
  • Referencias a un acercamiento con autoridades que habrían facilitado la entrega de la Prefectura a fuerzas distintas al correísmo.
  • Mención de un supuesto pacto político con Marcela Aguiñaga.
  • Recordatorio de la renuncia de Serrano en medio de cuestionamientos por presuntas investigaciones de corrupción y extorsión.

Estas afirmaciones profundizan la percepción de una disputa interna por el control político del territorio y la definición de candidaturas.

Renuncias y vacío de poder agravan el escenario

El contexto político en Guayas se ha visto marcado por una cadena de renuncias que ha debilitado la estabilidad institucional en la provincia. Serrano dejó la Viceprefectura a inicios de abril de 2026, en medio de un ambiente de creciente incertidumbre.

A esto se suma el anuncio de Marcela Aguiñaga, quien confirmó que dejará la Prefectura del Guayas el próximo 14 de mayo de 2026, argumentando motivos personales.

Este escenario ha generado un vacío de poder que, combinado con la cercanía de las elecciones, intensifica las pugnas internas y reconfigura el tablero político en la provincia más poblada del país.

El Guayas representa uno de los bastiones electorales más relevantes del Ecuador, por lo que cualquier fractura interna dentro de las principales fuerzas políticas puede tener un impacto directo en los resultados de las elecciones seccionales.

Las denuncias de la Revolución Ciudadana evidencian una disputa anticipada por el control de candidaturas, en un contexto donde los movimientos buscan consolidar liderazgos territoriales y asegurar presencia en gobiernos locales.

De confirmarse estas maniobras, el episodio podría marcar una recomposición de alianzas y redefinir la correlación de fuerzas en el mapa político nacional de cara a 2026.

Confirmado.net / Diario Expreso

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